Vagabond 30

Un tomo en el que en la primera parte Musashi cede el protagonismo a Otsu y a Kojiro – más o menos – y lo recupera en la segunda…

Vagabond Nº 30

Autor: Takehiko Inoue
Color: Blanco y negro

Formato: Libro rústica, 208 págs., blanco y negro.

Una profunda herida ha quedado marcada en su pierna derecha. Ha sido alejado de las batallas a muerte, y ahora su camino se ve envuelto en una oscuridad que le imposibilita ver su futuro. Tras reflexionar acerca de lo que ha venido haciendo hasta ahora en su vida, Musashi llega a una conclusión: “Quiero recuperar esa sensación de antes. Quiero volver a aquella época en que todo era una sola cosa”

Precio: 9,5 €

Vagabond 30: Otsu sigue viendo al fantasma de Ueda – no, no estoy insultando a Ueda, es su fantasma -… Musashi, que sigue encarcelado, descubre que uno de sus vigilantes es un gran fan suyo y que le considera “el mejor de todos” – de los que viven por la espada, claro – pero Musashi… no se lo cree, se le ocurren muchos otros samurais que han sido así llamados y si realmente es el mejor de todos no tiene nada más por lo que vivir.

Ogawa, el habilidoso espadachín de Kyushu al que Kojiro venció con un palo de madera, ha tomado la decisión de renunciar al camino de la espada y ha decidido dejar su puesto como instructor en la familia Hosokawa a Kojiro y actuar como su asistente desde ese momento. Kojiro, supongo que deseando encontrar nuevos retos, acepta el puesto y tras una emotiva despedida de los Kouetsu se va con Igawa y el sr. Iwama a Kokura… pero su futuro se prevee cualquier cosa menos sencillo…

La pobre Otsu sigue recibiendo visitas del fantasma de Ueda que la “lleva” a visitar a los familiares de todos los Yoshiok a los que Musashi “asesinó” para que vea el sufrimiento que ha provocado y le enseña cómo va a morir a manos de samurais que quieren hacerse un nombre a su costa… Otsu le responde que ella no puede hacer nada por Musashi porque desde niño no le ha temido a la muerte y diga lo que diga ella, Musashi seguirá su propio camino…

El shoishidai Katsushige Itakura le pregunta a Musashi qué es “el mejor de todos” a lo que este le responde que son sólo palabras y que es un espejismo que sólo ha descubierto que lo era cuando ha estado lo suficientemente cerca como para verlo. Itakura le pregunta entonces si va a renunciar a la espada.

Takuan va a visitar al sr. Kouetsu y empiezan a charlar. Kouetsu le dice que Musashi y Kojiro se complementan mutuamente y que ambos viven el uno para el otro. Mientras Kouetsu trabaja con una espada, Takuan le pregunta por qué cree que se crearon las espadas y después de varias divagaciones le dice que los fuertes crearon las espadas para descubrir qué es ser débil y volverse así más fuertes…
Matahachi, por su parte, se está dedicando a cuidar a su madre, que sigue muy enferma, y le dice que en cuanto ella se recupere regresarían juntos a la aldea Miyamoto y, una vez allí, se convertirá en el hombre más importante de la misma.

Kouetsu le dice a Takuan, estos siguen divagando, que las espadas que más corten serán, debido a lo bien que desempeñan su labor, las más bellas y que la mejor espada del mundo sería a su vez la más bella y la más fuerte y que, siendo así, ya no necesitaría poder cortar y que, por eso, sigue trabajando con espadas… busca esa espada perfecta. Takuan sugiere que podrían enviar a Musashi a Kokura – por un momento pensaba que escribirían Karakura (XD) – para que él y Kojiro se equilibrasen mutuamente y poder así convivir con el resto del mundo… Kouetsu le dice a Takuan que ha recibido una carta de Edo, del segundo shogun de la familia Tokugawa, diciendo que quieren a Musashi…

Itakaru le dice a Musashi que debería enseñar a todo el mundo la conlusión a la que ha llegado después de 22 años de lucha y le sugiere que podría conseguirlo sirviendo a un gobernante… a lo que Musashi le contesta que no se ve en ese papel. Itakaru le confiesa que como antiguo samurai reconocido tiene un complejo de inferioridad frente a él pero que como es viejo ya no le importa decirlo pero que el resto de samurais podrían tomar dos caminos respecto a él, la enemistad y la adoración absoluta… Cuando Musashi le pregunta por qué se preocupa tanto por él después de haberle detenido, Itakaru le dice que ha sido amigo desde niño de Kenpou Yoshioka – el padre de Seijuro y Denshichiro – y que le gustaría que todo el mundo fuese igual de fuerte que Musashi porque siendo así no habría más luchas…

A Otsu se le sigue apareciendo el fantasma de Ueda, pero Otsu se da cuenta de algo… A pesar de lo que Ueda le muestra sobre Musashi, Otsu cree que no quiere que este muera y le dice que ella es la única que puede llevarle por el buen camino… Otsu le dice que Musashi eligió su camino hace mucho tiempo y que nada que ella pueda decir o hacer le va a hacer cambiar de opinión.
Musashi, que ha decidido que nunca podrá vivir con Otsu para evitar que le hagan daño, va a visitar el dojo del guardia… Allí descubre que los miembros del dojo son aficionados que se juntan para pulir sus habilidades con la espada y desean que siga vivo para que las personas que han dedicado sus vidas a la espada no se vean ridiculizados porque Musashi muera a manos de un samurai que no sea digno…
En el camino de regreso al shisokai, Musashi deja inconscientes a sus guardias y se marcha pidiéndole a Dios – yo no digo nada – que le conceda una última lucha contra un oponente que le haga llevar sus habilidades al límite.

Y qué chungos son los desbarres mentales que se sueltan algunos personajes… Sobre todo los de Takuan – y en este tomo Kouetsu no se queda atrás – y su búsqueda del significado de absolutamente todo se hace un pelín pesado…
Lo del fantasma de Ueda y su “persecución” de la pobre Otsu… pues no sé si será por la traducción o porque me he perdido alguna cosa por el camino pero lo de regresar a él mismo y tal… como que no lo acabo de pillar. ¿Y esa imagen de Otsu y ¿Musashi? zumbando? Eso me lo he perdido…
Lo que es muy evidente, o al menos lo parece, es que tras este tomo habrá un nuevo “comienzo” para la serie ya que todos los personajes “principales” parecen haberse quedado en un punto de inflexión en sus vidas…

Buen tomo, gran serie.

Vagabond 29

A pesar de estar encarcelado y tener una pierna que no le responde… Musashi no ceja en su empeño de seguir el camino de la espada…

Vagabond 29

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato: 208 págs.

Musashi es arrestado por el asesinato de setenta personas.
Su pie derecho, que ha sufrido una grave herida a cambio de salvar su vida, lo amenaza con tener que dejar la espada.
“Finalmente podré librarme de la espiral de la matanza”- sin embargo, Musashi sufre un conflicto mental, porque sigue sin poder dejar su obsesión por la espada.

Precio: 9,5 €

Vagabond 29: …y eso que tiene mucho tiempo para pensar en las palabras de Takuan desde que le encerraron por el asesinato de los setenta Yoshioka… Lo mejor para Musashi al estar encerrado en la Shoshidai (lo que viene a ser la comisaría) de Kyoto es que tiene a médicos cuidando de su pierna y que se encuentra alejado de los samurais que quieren hacerse un nombre a su costa aprovechando su herida…

Lo que queda claramente demostrado es que Musashi tiene muy buenos amigos: Kouetsu va a interceder ante Katsushige Itakura – el “comisario” de Kyoto – por el bien de su amigo… El comisario le dice que no se preocupe porque no le van a acusar de nada, aunque no hay un duelo declarado es más que evidente que si se trata de una pelea de 70 contra 1 Musashi no podía hacer otra cosa que matar a sus enemigos y que el tiempo que se va a pasar encerrado podrá utilizarlo para pensar en su futuro y en las diferentes ofertas que le van a llegar (de la Guardia Real, para convertirse en el instructor de algún señor feudal, etc); Otsu y Jotaro incluso se enfrentaron a los guardias que detuvieron a Takezo… para el regocijo de Takuan; Takuan, por su parte, sigue insistiéndole a Musashi en que es el momento de cambiar de vida y le sugiere que podría vivir como un samurai sirviendo a su señor y casado con Otsu en Edo…

Después de visitar a Musashi, Jotaro acusa a Otsu de alegrarse por lo que le ha pasado a Musashi y de haber odiado siempre el camino de la espada que seguía Musashi… Llorando, Otsu le responde que nunca podría odiar algo a lo que Musashi ama pero sí le dice que nunca lo ha entendido. También le dice que ella nunca podría alejar a Musashi de su camino porque sabía que eso terminaría con su relación.

Takuan y Musashi siguen hablando y el primero… en realidad toda la conversación entre ambos es una ida de olla bastane importante por parte del autor en el que explica las visiones del mundo de ambos personajes y cuenta como Takuan ha llegado a ser como es… Demasiado lío para contarlo aquí.
En fin, Takezo sigue en sus trece e incluso pide un trozo de madera alargado para continuar con su entrenamiento.
En el templo Otsu recibe la visita del fantasma de Ueda que la avisa de la espiral de violencia en la que está envuelto Musashi y le recomienda que se aleje de él…

Por su parte, Kojiro se enfrenta con un palo a un hábil espadachín de Kokura, Ogawa, cuyo señor Kakube Iwama ha ido a visitar a Kouetsupara que afile la legendaria espada Kikuichimonji… A pesar de usar sólo un palo de madera, Kojiro deja inconsciente a Ogawa.
Y la última parte del resumen la centramos en un Matahachi con un aspecto muy recuperado que está buscando a su madre para cuidar de ella y volver a empezar, pero ella parece estar gravemente enferma…

Y quizás sea el tomo que menos me ha gustado debido, sobre todo, al larguísimo desbarre que se permite el autor en la conversación entre Takuan y Musashi… A todo esto… ¿ha aparecido Jotaro alguna vez y no ha llorado? La relación de Kojiro con las mujeres es divertida pero no es bueno abusar tanto del mismo chiste… ¿y para qué presentar a Ogawa si se van a deshacer tan pronto de él… o va a seguir apareciendo? No sé, ya sé que hace nada pedía algo de pausa pero es que me ha gustado tan poco la historia de Takuan…

Tomo regularcillo, gran serie.

Vagabond 28

Y por fin ha llegado la calma a esta serie… ¿y el final de Musashi como samurai?

Vagabond 28

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato: 208 págs.

Tras una imprudente batalla, ha sobrevivido.
Después de un largo descanso, Musashi despierta rodeado de varias caras conocidas.
En un breve momento de paz en su agitada vida. Pero el precio por la lucha contra setenta hombres ha dejado una profunda marca en el cuerpo de Musashi.

Precio: 9,5 €

Vagabond 28: y el tomo comienza narrando un enfrentamiento entre Kojiro y Kouhei… ¿por los celos que Kouhei siente por una prostituta que se ha acostado con ambos? Esos celos le llevan a sacarle un ojo a la mujer y Kojiro le responde haciéndole a él lo mismo.

Musashi se despierta rodeado de caras familiares, en el templo Konpuku, Otsu, Taro y el monje Takuan esperaban con ansiedad que se despertase. Pero… ¿cómo llegó hasta allí? Gracias a Matahachi que le encontró moribundo en la nieve y le llevó hasta allí.
En el templo se produce el reencuentro entre Otsu y Matahachi, que se entera de que, al contrario de lo que creía, no viajan juntos y, gracias a Taro, de que Otsu está profundamente enamorada de Musashi…

Matahachi, por fin, comienza a redimirse… le dice a Otsu que siga a Takezo a donde quiera que este vaya y que no se rinda nunca… y realmente parece afectado por su pelea. Takuan le dice a Otsu que Musashi ya no podrá vivir de la espada y que, quizás, nunca podrá volver a caminar correctamente.

Otsu, escondida, escucha como Matahachi se sincera ante Musashi, que sigue inconsciente, y le pide que se la lleve con él. Matahachi le confiesa que siempre ha tenido dos sentimientos enfrentados por Musashi, miedo y algo de envidia… También le pide que se lo tome con algo más de calma y se da cuenta que le ha apreciado desde niño… Matahachi decide retomar su camino mientras aún puede hacerlo.

La noticia de la victoria de Musashi ante los Yoshioka recorre el país en menos de tres días y vemos a antiguos rivales de Musashi recobrando las ganas de pelear con él… y a la madre de Matahachi malmetiendo, claro. Al ser un ronin también atrae la atención de los señores feudales.
Por su parte Musashi descubre por las malas que su pierna no responde, Takuan le dice que probablemente no pueda volver a luchar… Musashi comienza a tener pesadillas sobre samurais que le atacan para hacerse un nombre. Takuan le dice a Musashi que Otsu puede quedarse con él en el templo y después le pregunta a Musashi si esa herida no se habrá producido debido a que el cielo quiere que no siga luchando… Musashi no lo acepta y en ese momento unos oficiales aparecen para detenerle…
Al lugar donde Musashi libró su combate con los Yoshioka llega Kojiro para reconstruir su lucha con los Yoshioka…

Y vale, en mi comentario del tomo anterior pedía algo de calma en esta serie, pero coñe… una cosa es pedir calma y otra es dejar al protagonista sin poder andar… ¿No se le habría ido un poco la mano sr. Inoue? Otra cosa que me fastidia/alegra un poco es el amago de redención de Matahachi… ¡con lo fácil que es odiarle! Quizás es algo que Inoue se reservaba para este momento y poder comprobar así los aprendizajes de Musashi – al acostumbrarse a su nueva situación – y el de Matahachi – aprendiendo a ser un samurai decente -, no sé, estoy especulando. El dibujo mantiene su buen nivel. Me ha sorprendido bastante lo de la detención… ¿por qué ahora sí y no en cualquiera de los duelos anteriores? ¿O es que depende del estatus social de los muertos?

Gran tomo, grandísima serie.

Vagabond 27

La lucha de Musashi contra los Yoshioka continúa…

Vagabond 27

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato: 208 págs.

Con su corazón empezando a quebrarse…su cuerpo pesado por el cansancio…y su mente en un remolino caótico…llega al momento de abandonar su cuerpo…la vida de Musashi queda únicamente en su espada…

Precio: 8,95 €

Vagabond 27: el tomo terminaba con el descubrimiento de que Ueda seguía vivo… ¡y tiene un plan! En casa de Kouetsu, Kojiro le pregunta a la mujer dónde ha ido Musashi a la vez que escribe los caracteres de su nombre…

Los Yoshioka que siguen vivos continúan con su ataque a Musashi de todas las formas posibles, le echan barro a los ojos, le atacan en grupo… pero el barro, más que cegarle, provoca que su visión le haga distinguir entre aquellos rivales que están dispuestos a sacrificar su vida y los que no… Yoichi se lanza sobre Musashi y le pide a sus compañeros que maten a Musashi mientras él le agarra aunque tenga que dar su vida para conseguirlo… Musashi consigue librarse de él y alejarlo pero está agotado, muy agotado…

Musashi se da cuenta de que va a morir, pero no se siente triste, ha vivido como ha querido… cuando la oscuridad se apodera de él, la espada toma el control y sigue la lucha. Musashi continúa luchando “con el automático” puesto hasta que sólo queda él en pie.

Bueno, él y también Ueda y Kurando quieres, una vez derrotados sus compañeros, atacan a Musashi mientras este busca su katana que perdió en la lucha. En el momento en el que Musashi se agacha a recoger su katana, Kurando le ataca y Musashi consigue esquivarle pero Ueda lanza un último espadazo con lo que le queda de vida – igual que le enseñó de niño el padre de Denshichiro y Seijuro -…

Pero su ataque sólo le corta en la pierna y no impide que Musashi elimine también a Kurando… Una vez que consigue salir de la zona de lucha, con muchas dificultades debido al barro y a la sangre, se acerca a un río para limpiarse… allí Musashi es acuchillado por Akemi, la chica del primer tomo y actualmente pareja de Seijuro. Una vez que esta se va, Musashi se queda sentado en la nieve sin saber qué hacer o a dónde dirigirse hasta que piensa en Kojiro…

Y esta serie necesita una pausa pero ya. Después de cargarse a 70 tíos, ser apuñalado por una mujer que, supuestamente, le quería y llegar al agotamiento total… como que Musashi necesita un buen descanso… y los lectores y el autor también. No es que la serie haya perdido calidad, pero después del tomo anterior como que es necesario. ¡Queremos más peleas y menos desvaríos psicológicos de los personajes!

Buen tomo. Gran serie.

Vagabond 26

¡Musashi contra los setenta Yoshioka! ¡Una Battle Royal en el barro con la diferencia de que son todos contra uno!

Vagabond 26

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato:

“Tal vez sea para surcar la línea entre la vida y la muerte… ¿Por qué Musashi entra en una batalla tan caótica?
En un combate que sólo puede traer una carnicería despiedada… ¡Musashi se abre camino!”

Precio: 8,95 €

Vagabond 26: habíamos dejado a Musashi, después de dar la vuelta de su autofrustrada huída, corriendo hacia el lugar donde le esperaban los Yoshioka. Los Yoshioka se sitúan en semicírculos alrededor de Ueda para protegerle de Musashi y los diez discípulos superiores se reparten en los mismos. El problema es que Musashi no llega al combate por donde los Yoshioka esperan y se planta justo delante de Ueda…

Pero antes de eso, Musashi se plantea cómo tendrá que desarrollar la pelea y cómo ha llegado hasta allí. Se da cuenta de que tanto Denshichiro como Seijuro tuvieron la oportunidad de matarle en sus respectivos combates y no lo hicieron, así que, después de agradecérselo…

… reflexiona sobre el combate que se aproxima. Musashi se da cuenta de que no puede ser una lucha de setenta contra uno, si no que debe fluir y convertirse en un uno contra uno setenta veces… o algo así. Aunque no sabe muy bien cómo lograrlo.

Una vez que Ueda queda fuera de combate, sólo quedan los 69 Yoshioka restantes, mientras la mayoría de los discípulos se abalanzan contra Musashi – recordemos que los Yoshioka habían acordado atacar todo al mismo tiempo – Yoichi, uno de los diez discípulos principales, ordena a uno de ellos, Kurando, que vaya con Ueda y le proteja incluso después de la batalla… Junto a otros siete discípulos decide esperar a que Musashi esté agotado para atacarle.

Por su parte, Musashi sigue luchando y masacrando a los Yoshioka, algunos de los cuales se están sacrificando para acabar con Musashi. Aunque la lucha se desarrolla de una forma positiva para él, la diferencia numérica es muy grande y Musashi comienza a cansarse. A pesar de su cansancio, Musashi sigue resistiendo… pero tiene otro problema, Ueda no está muerto.

Y es francamente espectacular. Joer, un tío peleando en solitario contra setenta hombres, supuestamente, bien entrenados y que siga vivo después de varias horas de lucha… ¡es espectacular! Si a eso le añadimos un dibujo espectacular, tanto en calidad como en narración, unos personajes atractivos y una buena historia… como que queda poco espacio para dudas.

Grandísimo tomo, grandísima serie.

Vagabond 25

Qué grande es esa última página… “¡¿Soy así de estúpido?!” XD

Vagabond 25

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato: 212 págs.

Dentro de la mente de Musashi, Denshichiro ya está muerto. Sólo él puede percibir cómo lo corta con una fuerza infernal una y otra vez. Cegado por el ímpetu, Denshichiro sólo se concentra en “avanzar”…

Precio: 8,95 €

Vagabond 25: y es que la diferencia entre ambos luchadores es demasiado grande y Denshichiro es incapaz de tocar a Musashi, a pesar de que sus discípulos creen que le está presionando, porque es incapaz de escuchar a su espada… Cuando Musashi destroza la espada de Denshichiro sus discípulos detienen la pelea para que cambie su espada, en ese momento, Denshichiro se da cuenta de que ha estado desperdiciando su vida y que esta se acerca a su fin.

Una vez que se ha dado cuenta de eso, decide que lo único para lo que ha ido al combate es para matar a Musashi, por su honor y el de su familia… Pero no es suficiente y Musashi le corta la mano en su primer ataque (y cuando digo corta, es corta, no le hace una herida, se la corta).

Pero sigue luchando y consigue agarrar a Musashi… pero no le sirve de nada y Musashi le remata con su espada corta. Mientras Denshichiro se enfrenta a Musashi, Ueda se entera de que su expulsión del dojo de los Yoshioka sólo es válida mientras Denshichiro siga vivo… y que en caso de su muerte él se convertirá en el líder del mismo.

Los Yoshioka, apenados y enfadados por la muerte de su líder, aceptan sin ningún problema el nombramiento de Ueda y lo primero que ordena este es que Musashi no puede seguir viviendo y que la principal tarea de los Yoshioka desde ese mismo momento es acabar con su vida. Todos los miembros del Yoshioka, los setenta que lo forman actualmente, juntos y, si es necesario, atacándole por la espalda.

Relacionado con los Yoshioka también estaba Matahachi… que ha conseguido escapar de los hombres que le custodiaban – y estos han mentido a Ueda respecto a lo que ha pasado con él – y después de tomarse unas copas, e irse sin pagar, Matahachi se encuentra cara a cara con Musashi… y sale corriendo. Musashi, que se alegra sinceramente de verle, sale corriendo tras él y una vez que le ha alcanzado se van a tomar sake juntos… pero el alcohol hace efecto a Matahachi y comienza a echarle en cara a Musashi su fama y lo que hace que Musashi pierda la paciencia con él, no es que le eche en cara su fama y las luchas que ha superado, si no que le pregunte cómo le va con Otsu y si hace los mismos sonidos que hacía cuando estaba con él…

Nadie ha dicho nunca que Matahachi fuese inteligente… En fin, los Yoshioka convocan a Musashi en el pino caído de Ichijoji – lo siento, no tengo el nombre delante mientras escribo esto y en el fansub del que saco las imágenes lo traducen así, aunque un par de capítulos después lo traducen como “el pino colgande de Ichijoji” – para enfrentarse a él… cuando están revisando allí el terreno, Ueda les dice a sus discípulos que se enfrentarán todos juntos – los 70, insisto – a Musashi atacándole por la espalda si es necesario, su lucha no es una cuestión de honor es simplemente cuestión de venganza… Musashi, que se encuentra allí pensando en lo que sucedió con Matahachi y en su relación con Otsu, decide que es mejor enfrentarse “sólo” a los 7 que están allí en ese momento en lugar de a los 70 discípulos al completo… y salta del árbol para enfrentarse con ellos.

Cuando Ueda les dice a sus compañeros que lucharán al día siguiente, Musashi les grita si se atreven a pelear con él en ese mismo momento y en ese mismo lugar. Ueda se da la vuelta y al notar las dudas de Musashi le dice que está de acuerdo y se lanza contra él. Musashi casi no tiene tiempo de sacar su espada para defenderse y cuando Ueda va a lanzarse de nuevo contra él, aparece el monje Takuan y el combate se detiene… hasta el día siguiente.
Hablando con Takuan, Musashi le dice que al día siguiente no se presentará al combate y que le da igual lo que puedan decir de él… Al día siguiente, cuando se está yendo, Musashi cambia de idea y se dirige al lugar del combate…

Y esa escena final hace que merezca la pena el tomo entero… y explica por qué Musashi es el protagonista y no lo es Matahachi… por poner un ejemplo aleatorio y sin mala intención… Tengo que retractarme de mis palabras sobre el tomo anterior, es imposible que Matahachi sea un personaje positivo. Al menos no mientras pueda hablar o gesticular… XD
Denshichiro… es un oponente digno, al menos al final cuando asume que va a perder pero eso no le impide actuar como cree que debe hacerlo; el monje Takuan es la leche… es el tío más razonable de todos los que aparecen por el manga y parece tener cierto aprecio por Musashi (no será su padre, ¿no? Para los lectores decir que es una pregunta retórica, si se ha dicho algo en los tomos posteriores NO quiero saberlo). Lo que no puede permanecer mucho tiempo sin evolucionar es la relación entre Otsu y Musashi… tienen que hacerlo evolucionar… ¡ya!
Grandísimo tomo, grandísima serie.

Vagabond 24

La mayor parte del tomo gira en torno a un encuentro entre Musashi y Kojiro en el que… ¿juegan con un palo y un muñeco de nieve?

Vagabond 24

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato: 208 págs.

Recuerdos lejanos… Musashi había encontrado “la verdad” antes. ¿Por qué la perdió? ¿En qué punto se desvió el camino? “Eso” que existe en Kojiro hace eco en el interior de Musashi y le llaman mútuamente…

Precio: 8,95 €

Pues sí. Tal y como suena. Musashi y Kojiro juegan con palos de madera en la nieve e Inoue se las arregla para avanzar un cambio que puede ser muy importante en el personaje principal de la serie a través de un juego… Nuevamente tengo que quitarme el sombrero ante Inoue. Pero vayamos por orden…


El tomo empieza con Musashi recordando su niñez cuando encontró el cadáver de un samurai en una cueva en la montaña en la que pasaba la mayor parte del tiempo mientras era niño; viendo eso, descubrimos cómo Musashi comenzó a practicar con la espada del cadáver y cómo aprendió a manejarla… escuchando lo que la espada y la montaña le decían.

Musashi recuerda que le prometió al samurai que cuando llegase su hora él también volvería a morir a la montaña… Al salir al exterior se encuentra a Kojiro bailando en la nieve y practicando con un palo de madera, al fijarse en lo que está haciendo, Musashi se da cuenta de que Kojiro es capaz de hacerle un corte limpio al muñeco de nieve mientras que él sólo es capaz de romper el palo contra el mismo…

Mientras Kojiro juega a su alrededor, Musashi intenta retomar la senda que había aprendido tantos años atrás y se da cuenta de que sus victorias hasta el momento se habían producido por casualidad y que si se enfrentase a Kojiro perdería seguro. Musashi se da cuenta de que había sido su propia ira la que le había alejado del camino que había aprendido de niño.

Cuando se pone a jugar con Kojiro, Musashi va redescubriendo el placer de manejar una espada y Kojiro disfruta al ver como Musashi va recuperando su manejo de la espada… hasta tal punto que le considera un rival digno con el que enfrentarse y se planta enfrente de él.

Pero Kojiro cambia de idea… y se van ambos con los Kouetsu a cenar. Musashi se queda sorprendido por la diferencia de nivel que hay entre ambos y por la tranquilidad que muestra Kojiro, que se queda dormido a su lado después de la cena, a pesar de tenerle a su lado. Musashi le pregunta a Kouetsu si puede terminar de afilar su espada para su combate del día siguiente ya que es la que siente que debería usar para el mismo.

Esa misma noche en la ciudad, Denshichiro cena con su familia (¿cómo posible despedida?) y después le muestra a sus discípulos su poder para tranquilizarles respecto al resultado del duelo. Koujiro (aka Matahachi) está huyendo de los Yoshioka (el diría que está buscando a Kojiro, pero ya sabemos cómo es).
A la mañana siguiente, Musashi desayuna abundantemente y se despide de los Kouetsu – la mujer le sugiere que puede huir de la pelea si quiere – y de Kojiro… que tiene una forma curiosa de despedirse de Musashi.

En su camino hacia la pelea, Musashi se encuentra con Ueda que le apunta con una pistola y le dice que de la vuelta y se marche de Kyoto para no volver… Musashi, tranquilo, le responde que le tendría más miedo si estuviese empuñando su espada… Ueda le dice que ni siquiera sabe utilizarla y previene a Musashi de que si mata a Denshichiro todos los Yoshioka irán tras él para buscar venganza.

En el lugar del duelo, mientras Denshichiro y los Yoshioka esperan la llegada de Musashi, se está reuniendo una multitud para verles pelear, entre otros y por diferentes motivos Otsu y Taro, el monje y la madre de Matahachi… El pobre Musashi tiene dificultades para llegar hasta el lugar del duelo porque la multitud cree que se está intentando colar…

En el hogar de los Yoshioka, Koujiro está recibiendo una paliza a manos de los peores miembros de los Yoshioka a los que Denshichiro dejó vigilándole… Comienza a nevar cuando empiezan el combate y, a pesar de que el resto de los Yoshioka se ríen de la “tranquilidad” de Musashi, Denshichiro descubre la misma tranquilidad que poseía su hermano antes de pelear y… se acongoja un poquito, pero eso no le impide levantar su espada. A pesar del movimiento de Denshichiro, Musashi sigue sin desenfundar la espada y en su cabeza va previendo los movimientos de su rival y los suyos de respuesta… Cuando Denshichiro finalmente da el primer paso adelante, Musashi responde con un rápido movimiento…

… pero sin sacar su espada. Musashi se disculpa ante Denshichiro y le dice que ya le parecía que sus manos pesaban muy poco…

Y como decía más arriba, me tengo que quitar el sombrero ante Inoue, le ha conseguido dar un giro total al personaje principal sin hacerle cambiar lo que es, únicamente lo ha pulido un poco y le ha transformado de ser una fuerza sin control a ser un samurai que controla la lucha en la que participa previendo todos los movimientos de su rival. El tomo resulta bastante divertido a la par que esclarecedor, sobre todo en lo que respecta a la infancia de Musashi. Incluso le veo una opción de convertir a Matahachi en un personaje positivo si responde de una manera correcta a las provocaciones de los Yoshioka… La verdad es que me he quedado deseando leer la continuación.