Libro: Dune: La Yihad Butleriana

Autores: Brian Herbert y Kevin J. Anderson

Argumento: “A partir de ahora, la leyenda se hace realidad. El universo creado por Frank Herbert en su aclamada serie Dune, seguida por millones de lectores en todo el mundo, se amplía para descubrirnos, por primera vez, el episodio que le dio origen… Diez mil años antes del nacimiento de Paul Atreides, del derrocamiento de un imperio, los últimos humanos libres se rebelaron contra el dominio de las poderosas máquinas que los habían esclavizado. En Dune, la Yihad Butleriana se revela la historia de Serena Butler, la mujer que prendió la llama de esa rebelión. Se destapa la traición que convertiría en enemigos mortales a la Casa Atreides y a la Casa Harkonnen. Se desvelan los orígenes de la hermandad Bene Gesserit, de los doctores Suk, de la Orden de los Mentat y la Cofradía Espacial. Y aparece un planeta olvidado, Arrakis, donde acaba de descubrirse la melange, la especia que puede cambiar el destino de miles de planetas…”

Ehmm, esto que dice el argumento no es del todo cierto… pero bueno, especifiquemos un poquito… Lo primero es que esta novela parece la primera parte de dos, porque, aunque termina en un punto que podría ser definido como un final, no es exactamente un final. Lo cierto es que no se destapa ninguna “traición que convertiría en enemigos mortales a la Casa Atreides y a la Casa Harkonnen”, simplemente hay un problema de faldas que, para ser totalmente sinceros, ni siquiera existe porque la chica los corta antes de que lo haya… Y, francamente, Xavier y Vorian se llevan mal, pero no se odian ni son enemigos mortales al finalizar la novela. Lo de la Bene Gesserit… pues sí, eso sí se desvela, aunque aún están muy lejos de lo que serán posteriormente. Lo de los doctores Suk… ehmm, una de dos, o eso o lo de los Mentat, pero… ¿ambas? Ni de coña, es más, visto los resultados de la novela, apuesto más por la segunda que por la primera… A menos claro, que los Suk sean los comerciantes/traficantes de órganos, pero no lo creo. Lo de la Cofradía Espacial… bueno, se intuye, pero… aún no está nada claro, es evidente, pero joer, es que ni siquiera son capaces todavía de plegar el espacio…
Por cierto, esto es, nuevamente, una precuela, es anterior incluso a las anteriores precuelas… No se puede decir que Brian Herbert esté falto de ideas… al menos hacia atrás…

En fin, los aficionados de Dune disfrutarán con la lectura de esta novela (aunque les quedará la sensación de que falta algo) y los nuevos lectores podrán introducirse en un universo nuevo sin necesidad de haber leído las anteriores novelas… Oye, algo es algo.

Nada más.

Aaaaaaaaaaadios