Black Summer

Una Transmetropolitan, otra Watchmen… ¡¡Warren Ellis está que se sale!! (Modo irónico off)

Black Summer

Guión: Warren Ellis
Dibujo: Juan Jose Ryp
Color: Mark Sweeney, Greg Waller

Tomo 17x26cms, tapa blanda, 208 páginas a color

Correspondencia Original: Black Summer

¿Qué sucede cuando un superhéroe llega a la conclusión de que no tiene más remedio que matar al presidente de los Estados Unidos porque cree que ha arrastrado al paí­s a una guerra ilegal en Iraq y además ha robado las dos últimas elecciones?
Al principio se crearon los Seven Guns, un grupo de supehéroes que combatí­a la criminalidad en las calles para defender a los ciudadanos contra un sistema corrupto. Luego, John Horus, el más poderoso de todos ellos, empezó a trabajar directamente para el gobierno en su empeño obsesivo por construir un futuro mejor. A continuación, John Horus decidió que nadie estaba por encima de él y de su propia ley, precipitando el paí­s al caos más absoluto y convirtiendo a sus antiguos compañeros – algunos lisiados, otros locos – en blancos vivientes de militares dispuestos a borrarlos de la faz de la tierra.
La última obra del guionista Warren Ellis, el genial creador de Transmetropolitan, Blackgas y Doktor Sleepless, que en esta ocasión encuentra un aliado perfecto en el minucioso y espectaculararte del español Juan José Ryp.
Incluye material inédito, elegido expresamente por el dibujante para esta edición.

Precio: 15.00 €

Black Summer: hay siete superseres públicos en los USA, ¿ok? El problema es que uno de ellos está muerto y el otro, que era el compás moral del equipo, fue gravemente herido y está retirado de las heroicidades y borracho la mayor parte del tiempo. Así que cuando el más poderoso de ellos decide que el Gobierno de los USA está corrupto y que lo mejor que puede hacer es matar al presidente y llevar a cabo unas elecciones limpias… ¿a quién le va a consultar antes de hacerlo? A nadie. Así que lo hace y claro… los humanos normales no se lo toman demasiado bien y comienzan una caza de héroes. Héroes que quieren sobrevivir a los ataques del ejército y, al mismo tiempo, detener (¿o será apoyarle?) al que ha asesinado al presidente…


Empezaré por el dibujo que está a cargo de un español, Juan José Ryp, cuyo estilo recuerda poderosamente al de los dibujantes de Image noventeros o al de Geoff Darrow, es una mezcla entre ambos. Tiene un estilo bastante sangriento que se adapta muy bien a la historia de Ellis. Ellis… cumple, una historia entretenida, actual, con sorpresas – aunque algunas eran bastante previsibles -, personajes interesantes y con esas conspiraciones que tanto le gustan. Curiosamente el único personaje medianamente decente es el General al que ordenan acabar con los héroes, sabe que no es correcto y que no podrá hacer nada contra ellos, pero… es su deber.
Es digno de leerse. Pero no es Watchmen, es Black Summer.

Doktor Sleepless – Libro 1 – Engines of desire

¿El nuevo Transmetropolitan? ¿Pero qué se ha fumado Ellis?

Doktor Sleepless – Libro 1 – Engines of desire

Guión: Warren Ellis
Dibujo: Ivan Rodriguez
Color: Mark Sweeney, Greg Waller

Tomo 17x26cms, tapa blanda, 216 páginas a color

El nuevo Transmetropolitan.
En los lugares donde no existe la pluralidad de pensamiento, una voz fuerte y clara puede causar auténticos estragos.
Años atrás, John Reinhardt fue uno de los propulsores de la subcultura de los Grinders, movimiento cuyos seguidores practican modificaciones extremas de su cuerpo, y de las Shrieky Girls, mujeres que se conectan entre sí­ en red para sentir lo mismo al mismo tiempo. Ahora, John Reinhardt ha vuelto a Heavenside convertido en Doktor Sleepless, la caricatura del cientí­fico loco, y se ha traí­do consigo una pregunta: “¿Dónde está el futuro que nos prometieron?”. Con tal de hallar la respuesta, no dudará en poner patas arriba la ciudad. Por la noche, Doktor Sleepless emite a través de una frecuencia de radio disparatados monólogos y recorre la ciudad acompañado de su letal enfermera. Nadie, aparte de su antigua novia, sospecha lo peligrosas que van a ponerse las cosas…
Una nueva genialidad de Warren Ellis, el creador de Transmetropolitan, Blackgas y Black Summer.

Precio: 15.00 €

Doktor Sleeples – Libro 1 – Engines of Desire: y es que no hay muchas similitudes entre Transmetropolitan y esta. Vale, los protagonistas de ambas tienen una visión crítica del mundo; ambos protagonistas tienen ayudantes; ambos se drogan y ven cosas raras; y a ambos les gusta tocarles las narices a la autoridad… Pero ahí se acaban las similitudes entre ambos. El Doktor no tiene una ex-mujer que le quiere matar, sólo tiene una ex-novia a la que tiene acojonada, el Doktor no lo sabe todo – y lo más grave es que no sabe que su enfermera se cargó a un conocido suyo al que iba a necesitar más adelante – al menos por ahora y Spider sabía incluso demasiado; el Doktor tiene pelo y no parece tener tatuajes. Además, la diferencia principal es que el Doktor es un personaje de cómic. Vamos que no es la nueva Transmetropolitan.
Lo que no quita que sea una historia bastante interesante y muy pasado de vueltas, otro de esos cómics totalmente necesarios de Ellis. El dibujo de Iván Rodríguez muy bien, no es el mejor dibujante del mundo pero cumple de sobra.
Lo que sí tiene es una página web dedicada a la serie que se va actualizando aleatoriamente con datos de la historia y los personajes. Echadle un ojo. Si queréis, claro.

Streets of Glory

Un dibujo muy malo con una historia bastante flojilla.

Streets of Glory

Tomo 17x26cms, tapa blanda, 160 páginas a color

Guión: Garth Ennis
Dibujo: Mike Wolfer
Color: Greg Waller, Andrew Dalhouse
Correspondencia Original: Streets Of Glory TPB

El retrato de una era que se negaba a desaparecer sin presentar batalla. Garth Ennis redefine el western con una brutal historia de violencia.
El interés de Garth Ennis por el Oeste Americano ya se hizo patente en su obra maestra Predicador.Ahora, con Streets of Glory, nos ofrece un apasionate relato que se desarrolla en ese entorno realista y despiadado que recreó a la perfección la serie de la HBO Deadwood y cuyo protagonista recuerda al inolvidable y atormentado pistolero de Sin Perdón. Corre el año 1899, las praderas están llenas de vallas. Los villanos están entre rejas o enterrados. El salvaje oeste ha llegado a su fin. Pero a alguien se le olvidó comentárselo a Joseph R. Dunn.
Soldado, procurador, pistolero y cazarrecompensas, Dunn ha visto crecer América de un territorio salvaje, a lo que él ha contribuido en gran medida matandoa unos cuantos hombres. Ahora se reencuentra con viejos amigos y hace otros nuevos, tropieza con un antiguo amor, en cuyos brazos espera acabar sus días. Pero lo peor de la frontera aún no ha desaparecido. El pasado de Dunn le persigue en la figura de Cuervo Rojo, un renegado apache sediento de sangre. Darle caza resultará más difícil de lo previsto, pues hay fuerzas superiores a las de las balas, yenemigos ocultos en la sombra que no se pueden abatir con un revolver Colt o un rifle Henry.

Precio: 15.00 €

Streets of Glory: Joseph R. Dunn es uno de los últimos grandes pistoleros del siglo XIX llega hasta Gladback, Montana y se encuentra con un viejo conocido del ejército (que ahora lleva un bar) y una vieja amiga, la doctora del pueblo, viuda dos años atrás y que se casó ya embarazada.
Asi que Dunn llega a un pueblo en el que se encuentra a su mejor amigo, a la mujer que ama y a una hija que desconocía… ¿habrá encontrado el lugar en el que quedarse? El problema es que un viejo enemigo, un indio salvaje llamado Cuervo Rojo, parece haber llegado siguiendo su rastro… o quizás esté allí por otras razones. Unas razones relacionadas con un hombre rico recién llegado al pueblo…

A ver, la historia no es mala, pero es muy tópica y lo peor es el dibujo, un dibujo que no me gustó en ningún momento y que, incluso más que eso, me resultó sumamente desagradable. Y eso provoca que su lectura se haga tan pesada. Quizás me parecería mejor si hubiese tenido un buen dibujante…

Dark Blue

Dark Blue

Guión: Warren Ellis

Dibujo: Jacen Burrows

Tinta: Terry Staats

Color: Blanco y negro

Formato: 80 págs.

Introducción a la obra, de Warren Ellis.

Esta es una de esas historias que empiezan con una sola idea que apareció en mi cabeza hace años. Estaba leyendo una entrevista con el ya fallecido etnobotanista Terrence McKenna, hacia finales de los ochenta o principios de los noventa. No recuerdo bien cuando. En Inglaterra, a finales de los ochenta o principios de los noventa, estábamos todos drogados, aunque no estuviéramos bailando. Ni siquiera sabría decir donde lo leí. Recuerdo vagamente que convencí a mi novia de entonces para que me comprara el único ejemplar de Evolution, una revista creada por viejos hippies convencidos de que los nuevos ravers eran sus hijos espirituales, y puede que estuviera allí. Evolution daba un poco de vergüenza, en realidad. Intentaban convencer a los chicos de que tomaran E como si fuera caramelitos de Pez, y de que los ácidos eran “vitaminas psíquicas”. Incluso tenían a un tipo llamado “DJ Fractal”, o algo que sonaba igualmente falso, vendiendo “vitaminas psíquicas”, Pink Floyd y cereales orgánicos a chicos de clase media vestidos con monos rosas demasiado grandes, que en realidad sólo querían colocarse y bailar en algún descampado de los alrededores de Londres durante diez horas seguidas. “Niños, salid al campo y danzad, cavad nuestra sucia Tierra!”, mis cojones.

En fin. Terrence McKenna empezaba a despuntar entonces como un gurú de la naciente cultura rave, intentand captar a gente mientras sus mentes siguieran abiertas. O, al menos, mientras algunos de nosotros esperábamos que sus mentes estuvieran abiertas. Merecía la pena escuchar a McKenna. Era extremadamente ocurrente, más que un poco loco, y con una gran formación. Era, después de todo, un etnobotanista serio, aunque tocado por lecturas esotéricas y una vena evangelista encontrada tarde en la vida. McKenna buscaba drogas chamánicas. Sostenía que las sustancias psicodélicas eran de hecho cruciales para la evolución humana, y además estaba fascinado por las experiencias chamánicas. Y esto le llevó a la DMT.

La dimetiltriptamina se fuma. Los efectos alucinógenos duran unos diez minutos. El cerebro humano tiene receptores diseñados para acomodar la molécula de DMT, que está presente también en el metabolismo normal. McKenna ha descrito vívidamente lo que pasa quince segundos después de la ingestión; “El mundo se convierte en un laberinto árabe, un palacio, una más que posible joya marciana, repleta de diseños que inundan la mente asombrada de maravillas complejas e indescriptibles…”

Pero esto no es lo más extraño de la DMT. El trozo que a mí me fascinó fue este:

Casi la mitad de todos los que describen experiencias con la DMT dicen haber tenido la misma alucinación.

Cuando tomas DMT, vas a un lugar que está codificado en la propia droga.

Y me ha costado diez años encontrar el momento para escribir la historia que se me ocurrió de inmediato al leer esta información.

Warren Ellis

Inglaterra – Octubre 2000

Precio: 6 €

Vaaaaaaaaale, ya he visto una introducción tan larga como la de Strange Kiss… XD

Dark Blue: la historia comienza con un policía bastante violento que está apaleando a un detenido para obtener información sobre el paradero de un criminal que le obsesiona. La única forma que tiene su compañera de detenerle es dejándole K.O., pero… cuando el policía comienza a sufrir alucinaciones hay que preguntarse si el mundo en el que vive es real o es una alucinación provocada por el consumo de drogas… concretamente el de una droga llamada LD50. Por lo que se ve, la segunda opción es la correcta, el protagonista no es policía si no un agente de la CIA que se está recuperando de un bombardeo que le hirió mientras recopilaba información en Yugoslavia y todo lo que pasa por su mente es una alucinación provocada por la droga LD50…
Así que… ¡no era un sueño! ¡Era una alucinación provocada por el consumo de una droga! Otra obra menor en la carrera de Ellis con las que igual gana pasta, pero coñe… ¿tanto gana como para publicar estas cosas?
En el dibujo Jacen Burrows, al que ya habíamos visto en 303 y en Las crónicas de Wormwood, según gustos, pero… nada del otro jueves.
Tanto guión como dibujo son muy flojos, así que… otra obra para olvidar.

Strange Kiss

Aligerando lecturas pendientes…

Strange Kiss

Guión: Warren Ellis

Dibujo: Mike Wolfer

Tinta: Dan Parsons

Color: Blanco y negro

Formato: 76 págs.

Introducción a la obra, por Warren Ellis.

Son las pequeñas cosas.

Las imágenes centrales de Strange Kiss vinieron a mí hará unos cinco años. Una larga temporada de meditar, en la noche, sobre qué es el miedo y cómo funciona en la ficción. Qué es lo que realmente se te mete bajo la piel y vive contigo. El miedo te marca.

El miedo viene de dos formas. Lo que podemos imaginar, y lo que no. Esta última aparece justo cuando nos hemos aclarado por fin. Justo cuando acabamos de imaginar qué es lo peor que nos puede pasar. Ahogarse, vale. Puedo imaginármelo, y por tanto puedo reconciliarme con el concepto. Fuego. Puedes explorar la experiencia de quemarte y concebir cómo sería morir por el fuego. Y al examinar estas cosas, las conquistamos, hasta cierto punto.

Y entonces viene algo como el Ebola. O el Marburg usado como arma. Bienvenido al concepto de una enfermedad que te convierte en una pulga sanguinolenta. A ver cómo te las apañas con eso. A ver cómo te las apañas con la imagen de una madre sangrando por los ojos, literalmente llorando sangre de unos ojos enteramente escarlatas, alargando el brazo para tocar a su hijo…

… Y atravesando con la mano la blanda pulpa sin piel en la que su bebé se ha convertido.

Apáñatelas con eso.

Esto es lo que nos trae de vuelta al horror. Es una necesidad humana. La he visto en mi propia hija; la necesidad de asustarse, de sentir cómo bombea la sangre y los nervios tiemblan. Morirse de miedo nos hace saber que estamos vivos. Y, de acuerdo con nuestros propios gustos y experiencias, necesitamos sustos más y más poderosos a medida que crecemos. En unos años, el susto de sentirse caer y ser recogida de nuevo antes de darse con el trasero contra el suelo no será bastante para mi pequeña. Querrá montañas rusas, e historias más aterradoras de las que está dispuesta a escuchar ahora (porque los niños sabe con qué se las pueden ver, y no se permitirán experimentar terrores ficticios para los que todavía no están preparados).

Yo tengo treinta y dos años. Acabo de ver la escena de borrachera y vómito de la alegremente monstruosa Bad Taste de Peter Jackson. Pero hay una escena en el primer capítulo de Strange Kiss que todavía me hace estremecer un poco. Es una de las pocas ocasiones en las que realmente he logrado asustarme a mí mismo.

Os dejaré para que las veáis con ella.

Warren Ellis

Southend, Inglaterra – Noviembre 2000

Precio: 6 €

No recuerdo una introducción tan larga para un cómic en mucho, pero que mucho tiempo…

Strange Kiss: es una historia extraña sobre el intento de invasión de una criatura lagarto mitológica de la Tierra… Invasión que sólo puede evitar un agente del servicio secreto británico un tanto especial… ¡Es un mago!
La verdad es que me ha parecido un trabajo de esos muy flojos que realiza Ellis de vez en cuando, probablemente sea una de sus obras más desagradables, pero dejando eso a un lado… como que no tiene nada de especial.
Un mago de combate del servicio secreto británico que se encarga de asuntos especiales con unos métodos un tanto… extraños. Una historia flojísima… que parece que ha continuado en volúmenes posteriores. El dibujo es malillo. Francamente olvidable.

Chronicles of Wormwood

Chronicles of Wormwood

Guión: Garth Ennis
Dibujo: Jacen Burrows
Tinta: Jacen Burrows
Color: Andrew Dalhouse

Formato: Libro rústica, 144 págs. Color.

¡Un Garth Ennis desatado, audaz y muy irreverente!
Wormwood es el Anticristo, el hijo de Satanás, y vive en Nueva York produciendo películas para televisión. Uno de sus mejores amigos es un tal Jesús, un rasta no muy espabilado que lleva ya unos siglos sin hacer ningún milagro.
Uno de los secretos de su amistad es que ambos se han hartado de las intrigas de sus padres y los han mandado a hacer gárgaras. La situación entre padres e hijos se va poniendo cada vez más tensa a medida que se acerca el Apocalipsis.
La obra logra atraparnos gracias a los brillantes diálogos de Ennis, a su mordaz ingenio, y al impresionante dibujo a todo color de Jacen Burrows.

Precio: 15 €

Chronicles of Wormwood: es sorprendente que el mismo equipo creativo pueda hacer cosas tan distintas como esta serie y 303. Para mí, mucho mejor esta, todo hay que decirlo.

En esta serie, Ennis nos presenta a Danny Wormwood, un empresario televisivo con un conejo que habla y que, además de eso, es el Anticristo. Pero como en toda buena obra de Ennis que se precie, no tiene ninguna intención de provocar el Apocalipsis (porque no le convence eso de que el Diablo – su padre – y Dios mangoneen a la humanidad como les apetezca) y, además, Jesucristo es uno de sus mejores amigos (aunque aquí responde al nombre de Jay, es negro y un encontronazo con la policía le dejó… algo lento a la hora de pensar). Es Ennis puro, el Papa es un australiano salidorro que se droga y folla con todo lo que se deje y además pacta con el Diablo para provocar el Apocalipsis; Wormwood engaña a su novia con Juana de Arco; el conejo provoca suicidios entre los seguidores de Star Wars; hay un camarero de bar con una polla en lugar de nariz; etc…

Vamos, Ennis multiplicado por Ennis. El dibujo de Jacen Burrows funciona mejor aquí que en 303 y sin ser maravilloso… cumple. Es Ennis en estado puro… con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva eso. O te encanta o le aborreces. En mi caso – y concretamente en este cómic – es lo primero… entendiéndose como una lectura totalmente excesiva, irrespetuosa y que no se puede tomar en serio, claro.

303

303

Guión: Garth Ennis
Dibujo: Jacen Burrows
Tinta: Jacen Burrows
Color: Greg Waller, Andrew Dalhouse

Formato: Libro rústica, 144 págs. Color.

El creador de Predicador nos sorprende con un intenso relato bélico que trasciende la acción para arrastrarnos a profundas reflexiones sobre el ser humano
En 303 encontramos tres historias en una. Por un lado, la del mítico fusil del Ejército Británico Lee Enfield del calibre 303. Por otro, la de un coronel de las Fuerzas Especiales rusas atormentado por sus fantasmas que encontrará su misión en la vida en el lugar más inesperado. Y finalmente, la de las dos grandes potencias mundiales, una en plena decadencia y la otra definitivamente enferma,
que libran sus juegos de poder en países remotos e inhóspitos.

Precio: 15 €

303: Garth Ennis narra la historia del último gran soldado que queda en la Tierra. El mayor problema de la historia, además de ser una lectura bastante farragosa (y pesada, muy pesada) es que no se descubre por qué tiene ese título hasta el último número del tomo… Y debido a esa pesadez, tuve que volver varias veces hacia atrás para ver si me había saltado la explicación de por qué se titulaba así… ¿la cantidad de gente que mata? ¿el número de disparos que realiza? ¿el qué? Pues hasta ese último número… ni la más remota idea.

Ennis se encuentra en su salsa contando la historia de ese último gran soldado ruso que después de luchar en Afganistán viaja a los USA para… ¿qué? Vamos, digo yo que se sentiría a gusto con esto porque se ha pasado seis números con ello… para mi gusto sus descripciones de las armas son excesivas, pero… cada loco con su tema.

El principal problema es el dibujo de Jacen Burrows, debido a su “capacidad” de dibujo la única forma de distinguir la edad de los personajes es por el coloreado de su pelo… Cumple muy justito o ni siquiera eso.

Si dudáis entre este o Wormwood… quedaos con Wormwood.