Tank Girl (el recopilatorio)

tankgirl.jpgGuión: Alan Martin

Dibujo, entintado y color: Jamie Hewlett

Tank Girl es el engendro más punkie y más sexie que nos ha dado el cómic en los últimos decenios; un cruce entre Wynona Ryder y Sid Vicious que hará babear a mares a los mayores y traumatizará a los más chicos.
La única heroína del cómic que se acuesta con un canguro, una apisonadora de odio y adrenalina que se propulsa a base de cerveza barata y que es capaz de llevarse al huerto al mismísimo diablo.
En definitiva, bastante parecida a esa novia desquiciada que todos hemos tenido en algún momento, sólo que subida de speed y con una neurosis a la quincuagésima potencia.

Por el dibujante creador de la banda virtual Gorillaz.

tank_girl.jpgTexto aparecido en el recopilatorio: Adivina adivinanza, ¿qué se acuesta con un canguro, bebe cerveza marca ’Lefa’, monta un tanque y usa pintalabios? Desde el corazón de la Australia apocalíptica, llega el engendro más sinvergüenza que haya parido madre. Un terremoto ambulante, un cruce entre Wynona Ryder y Sid Vivius que hará babear a mares a los mayores y traumatizará a los más chicos.
¿Quién dijo que el punk había muerto? Que se acerque y se lo diga a ella, a ver si hay huevos.

Ehmm, si el punk era así no me extraña que haya muerto… Y es que el humor es pobre, los chistes groseros y el dibujo penoso.
Y no lo digo de coña. Me parece la cosa más penosa que he leído en años, joder, si hasta la película era mucho mejor… ¡¡y la película debería estar entre las cinco peores películas de todos los tiempos!!

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Me encuentro esto en La Guía del Cómic: “Coincidía cuando Jaime Hewlett y Alan Martin terminaban los estudios, Ewins les ofrecía las páginas de Deadline y la pareja empezó a publicar Tank Girl, desquiciadas historias protagonizadas por una conductora de tanques australiana, su amiga de la infancia, Jet Girl, que pilota un reactor y Sub Girl que indefectiblemente tenía que pilotar un submarino. A estas malencaradas y peor habladas princesas postpunk se une Booga, un canguro mutante que se introduce en el tanque de T Girl para robar comida y se convierte rápidamente y gracias a la obsesión por el sexo de la chica en su sufrido noviete. Personajes en eterno y absurdo conflicto que evolucionan por un desértico paisaje australiano en el que la vida tiene tan escaso valor que hasta los protagonistas encuentran la muerte en los diferentes capítulos, eso si, para volver a la vida en siguientes capítulos si la casi inexistente trama de la serie lo requiere. Hewlett conseguía darle a Tank Girl todo el valor gráfico y estético que le faltaba en lo argumental. Como espasmo punkapocaliptico la cosa llegaba a funcionar por el estilo ligero, directo, sintético y elegante (mas allá de lo macarras que los autores pretendían llegar a ser) de su dibujo.”

Ahh, bueno, la gente la compraba por el dibujo, no por el guión… [respiro aliviado] Esperaunsegundo, ¿por el dibujo? ¿la gente compraba esta serie por el dibujo? Ahh, claro, ya decía yo… Por algo tenía que ser, si no… ¿cómo podía tener una película? Sobre todo en esa época que no se hacían películas sobre super-héroes…

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Va a ser que nunca le he pillado el punto a los punks… Pero es que vamos, todo el tomo parece decir: “¡¡Míranos, somos malos, somos muy malos, somos los más malos de todos!! ¡¡Decimos tacos!! ¡¡Bebemos cervezas!! ¡¡Eructamos!! ¡¡Incluimos zoofilia!! ¡¡Somos los más malos!!”
Pues… vale. Lo que digáis. Pero no voy a volver a picar.

Nada más.

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaadios