La muerte de Flash

La muerte de Flash

Guión: Marc Guggenheim, Tony Daniel
Dibujo: Andy Kuhn, Paco Díaz, Ron Adrian, Tony Daniel

Formato: Libro rústica, 144 págs.

Edición original: The Flash: the Fastest Man Alive USA

En Flash: Un año después Bart Allen, antes conocido como Impulso, se convirtió en el nuevo Flash tras la desaparición de Wally West y toda su familia durante Crisis Infinita. En Un año después, Bart se consagró como un héroe digno del puesto y cerró el ciclo de legados que llena el Universo DC. Sin embargo… ahora el nuevo Flash se enfrentará a una amenaza sin igual que podría acabar con su muerte. Si el Velocista Escarlata encuentra su fin, ¿qué ocurrirá a partir de ahora? ¿Quién será el nuevo Flash en apenas unos meses de tiempo? Es muy importante seguir el crossover JLA y JSA que ocurre ahora en sendas series mensuales. Este volumen es de los más importantes del año y no habrá que perdérselo para el devenir del resto de relaciones entre los héroes de DC y el camino que marca la serie Cuenta Atrás a Crisis Final.

Precio: 11,95 €

La muerte de Flash: esto… ¿se puede decir algo más que no haya aportado el título del tomo? ¡Si el título ya lo revienta todo! ¡Flash ha muerto! Larga muerte a Flash… Eyy, aguantó muerto casi dos años, habría que felicitarle y todo. ¿Que no sabéis de qué hablo? Pulsad aquí y llorad.
Bart ha decidido irse a vivir a Los Ángeles y empezar a estudiar para forense (síp, igualito que su abuelo), pero los problemas le siguen hasta allí. Un Nuevo Dios, Steppenwolf, quiere recuperar un cacharro de Apokolips que Bart se había encontrado luchando contra un criminal llamado Impulso, aunque la JLA aparece para echarle una mano. Mientras se enfrenta a Zoom, los villanos (rogues) están siendo reclutados por Inercia (el clon de Bart) para enfrentarse con él; lo más sorprendente de esto, es que Zoom ha sido reclutado por Iris Allen para detener a su nieto… ¿Por qué? Porque quiere impedir que Bart muera en la lucha contra Inercia y los villanos. Inercia crea una máquina que le robará a Bart la fuerza de la velocidad para transferírsela a sí mismo (desde que la FdeV está dentro de Bart Inercia ha tenido que usar drogas para mantener su velocidad) pero le dice a los villanos que la máquina detendrá el tiempo para hacerles creer que podrán saquear a su antojo… Mientras Bart se enfrenta a los villanos, Inercia pone en marcha la máquina y le roba sus poderes… dejándole ¿indefenso? frente a los villanos. Iris, habiendo sido incapaz de detener a Bart, lleva a Valerie hasta la máquina para ver si puede detenerla o destruirla, mientras lo intenta, Valerie descubre que si la máquina transfiere los poderes a Inercia se puede producir una explosión equivalente a 10 bombas atómicas y, además de eso, que Bart no podrá recuperar sus poderes. Bart le dice que le da igual y que intente detener la máquina como sea, después de eso, vuelve a la lucha con Inercia y los villanos… que le matan… en una de las escenas con menos sentido que recuerdo en un cómic, así de claro. O sea… ¿le matan porque tienen miedo de volver a la cárcel? A mí me falla algo en todo esto y no sé muy bien lo que es…

No sé muy bien qué añadir, el dibujo es bastante irregular debido al continuo baile de dibujantes que sufre la serie hasta los dos últimos números dibujados por Tony Daniel y el guión… seguramente a Guggenheim le dijeron algo así “tienes cinco números para cargarte a Bart, volver a los villanos realmente malos y liberar la fuerza de la velocidad para que podamos resucitar a los otros Flash… tú verás como lo haces” y bueno… hacerlo lo hace. No me gusta el giro que le dan a los villanos, pero oyes… Guggenheim es un mandado (espero) y seguro que tenía órdenes de arriba.

En fin… es peor que el anterior.

Flash: Un año después

Flash: Un año después

Guión: Danny Bilson, Paul DeMeo
Dibujo: Andy Smith, Art Thibert, Karl Kerschl, Ken Lashley, Ron Adrian, Sal Velluto

Formato: Libro rústica, 192 págs.

Edición original: The Flash: the Fastest Man Alive Nº 1 a 8 USA

En este libro histórico se incluyen los 8 primeros números del relanzamiento del Velocista Escarlata tras los acontecimientos de Crisis Infinita. Estos recopilan toda la etapa de Danny Bilson y Paul DeMeo, guionistas responsables de la serie de televisión de culto de Flash de los 90, quienes marcaron el nuevo camino a seguir para Flash dentro del evento denominado “Un Año Después”. En cuanto al cómic en sí, este especial marca lo que le deparará el futuro al nuevo Flash. ¿Quién se esconde tras la máscara después de todo lo ocurrido en Crisis Infinita? ¿Será Wally West? ¿Bart Allen? ¿O presenciaremos el regreso de Barry Allen? ¡Todo esto y mucho más en un recopilatorio que ningún aficionado al Universo DC se puede perder!

Precio: 13,95 €

Flash – Un año después: tras su sorprendente regreso en plena Crisis Infinita, Bart anunció que se había quedado sin poderes y que la fuerza de la velocidad había desaparecido. En este tomo descubrimos que Bart había mentido… el uso de sus poderes podría provocar su muerte (igualito, igualito que Wally cuando se convirtió en Flash) y la fuerza de la velocidad no ha desaparecido… ¡se había alojado en su interior! También asistimos a la creación de un nuevo grupo de secundarios para que rodeen a Bart, si bien Jay y Joan Garrick siguen como secundarios y Tina McGee es recuperada para la serie (por los guionistas que la usaron en la serie de TV), esos tres no son suficientes y, además de ellos, añaden al “mejor amigo” de Bart, Griffin (que adquiere superpoderes en un accidente químico) y un “interés romántico”, Valerie Pérez, una científica de la S.T.A.R. con una edad parecida a la de Bart.

(Por cierto, ¿qué coñe les pasa en esa última viñeta? ¿Por qué tienen así los ojos? ¿Les echaron droja en el Cola-Cao o algo así?)

Los primeros números están centrados en el miedo de Bart a utilizar sus poderes y el enfrentamiento con Griffin por convertirse en el héroe que necesita Keystone; la parte final del tomo enfrenta a Bart con su clon, Inercia; con un viejo enemigo de los Flash como Abra Kadabra; y con el padre de Valerie, Mafred Mota, un villano que se había enfrentado a los anteriores Flash con diversas identidades.

Siendo totalmente sincero, estos números no me han parecido tan malos como la primera vez que los leía. El problema es que la idea central de estos números suena a ya leída (los primeros números de Wally) o vista (bebe bastante de la serie de TV que realizaron los guionistas) y eso, quieras que no, fastidia un poco al leerlos. Además, para mucho lectores – yo incluido – Wally es el Flash definitivo y bueno… no nos gustó demasiado su desaparición. El dibujo es regularcillo, cumple y poco más, mi número favorito – en cuanto a dibujo – es el segundo dibujado (creo) por Ken Lashley, los demás… ni frío ni calor.

Si no esperas una obra maestra cuando lo vayáis a leer… se deja leer.