Vagabond 24

La mayor parte del tomo gira en torno a un encuentro entre Musashi y Kojiro en el que… ¿juegan con un palo y un muñeco de nieve?

Vagabond 24

Autor: Takehiko Inoue

Color: Blanco y negro

Formato: 208 págs.

Recuerdos lejanos… Musashi había encontrado “la verdad” antes. ¿Por qué la perdió? ¿En qué punto se desvió el camino? “Eso” que existe en Kojiro hace eco en el interior de Musashi y le llaman mútuamente…

Precio: 8,95 €

Pues sí. Tal y como suena. Musashi y Kojiro juegan con palos de madera en la nieve e Inoue se las arregla para avanzar un cambio que puede ser muy importante en el personaje principal de la serie a través de un juego… Nuevamente tengo que quitarme el sombrero ante Inoue. Pero vayamos por orden…


El tomo empieza con Musashi recordando su niñez cuando encontró el cadáver de un samurai en una cueva en la montaña en la que pasaba la mayor parte del tiempo mientras era niño; viendo eso, descubrimos cómo Musashi comenzó a practicar con la espada del cadáver y cómo aprendió a manejarla… escuchando lo que la espada y la montaña le decían.

Musashi recuerda que le prometió al samurai que cuando llegase su hora él también volvería a morir a la montaña… Al salir al exterior se encuentra a Kojiro bailando en la nieve y practicando con un palo de madera, al fijarse en lo que está haciendo, Musashi se da cuenta de que Kojiro es capaz de hacerle un corte limpio al muñeco de nieve mientras que él sólo es capaz de romper el palo contra el mismo…

Mientras Kojiro juega a su alrededor, Musashi intenta retomar la senda que había aprendido tantos años atrás y se da cuenta de que sus victorias hasta el momento se habían producido por casualidad y que si se enfrentase a Kojiro perdería seguro. Musashi se da cuenta de que había sido su propia ira la que le había alejado del camino que había aprendido de niño.

Cuando se pone a jugar con Kojiro, Musashi va redescubriendo el placer de manejar una espada y Kojiro disfruta al ver como Musashi va recuperando su manejo de la espada… hasta tal punto que le considera un rival digno con el que enfrentarse y se planta enfrente de él.

Pero Kojiro cambia de idea… y se van ambos con los Kouetsu a cenar. Musashi se queda sorprendido por la diferencia de nivel que hay entre ambos y por la tranquilidad que muestra Kojiro, que se queda dormido a su lado después de la cena, a pesar de tenerle a su lado. Musashi le pregunta a Kouetsu si puede terminar de afilar su espada para su combate del día siguiente ya que es la que siente que debería usar para el mismo.

Esa misma noche en la ciudad, Denshichiro cena con su familia (¿cómo posible despedida?) y después le muestra a sus discípulos su poder para tranquilizarles respecto al resultado del duelo. Koujiro (aka Matahachi) está huyendo de los Yoshioka (el diría que está buscando a Kojiro, pero ya sabemos cómo es).
A la mañana siguiente, Musashi desayuna abundantemente y se despide de los Kouetsu – la mujer le sugiere que puede huir de la pelea si quiere – y de Kojiro… que tiene una forma curiosa de despedirse de Musashi.

En su camino hacia la pelea, Musashi se encuentra con Ueda que le apunta con una pistola y le dice que de la vuelta y se marche de Kyoto para no volver… Musashi, tranquilo, le responde que le tendría más miedo si estuviese empuñando su espada… Ueda le dice que ni siquiera sabe utilizarla y previene a Musashi de que si mata a Denshichiro todos los Yoshioka irán tras él para buscar venganza.

En el lugar del duelo, mientras Denshichiro y los Yoshioka esperan la llegada de Musashi, se está reuniendo una multitud para verles pelear, entre otros y por diferentes motivos Otsu y Taro, el monje y la madre de Matahachi… El pobre Musashi tiene dificultades para llegar hasta el lugar del duelo porque la multitud cree que se está intentando colar…

En el hogar de los Yoshioka, Koujiro está recibiendo una paliza a manos de los peores miembros de los Yoshioka a los que Denshichiro dejó vigilándole… Comienza a nevar cuando empiezan el combate y, a pesar de que el resto de los Yoshioka se ríen de la “tranquilidad” de Musashi, Denshichiro descubre la misma tranquilidad que poseía su hermano antes de pelear y… se acongoja un poquito, pero eso no le impide levantar su espada. A pesar del movimiento de Denshichiro, Musashi sigue sin desenfundar la espada y en su cabeza va previendo los movimientos de su rival y los suyos de respuesta… Cuando Denshichiro finalmente da el primer paso adelante, Musashi responde con un rápido movimiento…

… pero sin sacar su espada. Musashi se disculpa ante Denshichiro y le dice que ya le parecía que sus manos pesaban muy poco…

Y como decía más arriba, me tengo que quitar el sombrero ante Inoue, le ha conseguido dar un giro total al personaje principal sin hacerle cambiar lo que es, únicamente lo ha pulido un poco y le ha transformado de ser una fuerza sin control a ser un samurai que controla la lucha en la que participa previendo todos los movimientos de su rival. El tomo resulta bastante divertido a la par que esclarecedor, sobre todo en lo que respecta a la infancia de Musashi. Incluso le veo una opción de convertir a Matahachi en un personaje positivo si responde de una manera correcta a las provocaciones de los Yoshioka… La verdad es que me he quedado deseando leer la continuación.

Acerca de Eugenio

Anda que sí...

4 pensamientos en “Vagabond 24

  1. La evolución que comentas de Musashi se aprecia muy bien en la novela, donde cada vez va reflexionando más y más sobre todo. Con decirte que en un momento se clava un clavo en el pie accidentalmente y luego le está dando vueltas al asunto un rato largo…

    En fin, que te animo a que le eches un vistazo a la novela (lo que me recuerda que tengo que pillarme el segundo volumen). A ver cuando retomo yo el manga, que me apetece.

  2. ¿Cuál es el nombre de la novela? ¿Y el autor? No prometo nada que tengo una pila de libros pendientes enormes y llevo cinco meses atascado con Las aventuras de Cavalier & Clay… XD

  3. El autor es Eiji Yoshikawa y el título “Musashi” (¿era obvio, no? xD)

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