WildC.A.T.S de Alan Moore

WildC.A.T.S de Alan Moore

Guión: Alan Moore
Dibujo: Kevin Maguire, Mat Broome, Pat Lee, Jim Lee, Kevin Nowlan, Ryan Benjamin, Travis Charest, Jason Johnson, Dave Johnson, Josh Wiesenfeld, Rob Stotz
Tinta: Art Thibert, Sal Regla, Terry Austin, Jason Gorder, Andy Owens, Randy Elliot, Sandra Hope, Kevin Nowlan, Troy Hubbs, Scott Williams, Trevor Scott, John Nyberg, Tom McWeeney, John Tighe, Travis Charest, Hakjoon Kang, Harry Thuran, Dave Johnson, Scott Taylor
Color: Wildstorm FX, Bad @$$, Alex Sinclair

Formato: Libro rústica, 392 págs., color.

La etapa completa de Alan Moree en WildC.A.T.S, por fin reunida en un solo volumen.
Alan Moore, posiblemente el autor de cómics más aclamado por público y crítica, fue el guionista de los WildC.A.T.s de Jim Lee a mediados de los 90, dándoles mucha más profundidad y cohesión. Ahora, por primera vez, podemos disfrutar de esta interesante etapa en un solo volumen.

Precio: 28 €

WildC.A.T.S. de Alan Moore: ehmm, no suelo ser muy dado a leer los artículos que acompañan a los tomos, pero es que… ¿por qué Alan Moore se mete a guionizar la serie? ¿Qué ha pasado en la serie hasta este momento? No sé, algo que sitúe el tema, porque vamos, seguro que en internet se pueden encontrar las razones y demás, pero… no me jodas. ¿Tan difícil es hacer bien las cosas? En fin…
A pesar de la portada, la historia inicialmente está centrada en los nuevos WildC.A.T.S. que Moore utiliza durante su estancia en la serie… los “viejos” (exceptuando a Grifter que había dejado el grupo) estaban supuestamente muertos y Savant – la hermana de Zealot – junto a Majestic forman un nuevo equipo formado por Alerta Roja – el hermano de Grifter -, Ladytron – una ciborg psicótica – y TAO – un experimento genético que será el personaje mejor utilizado en la posterioridad -. Claro, esta supuesta “muerte” dura hasta la última página del primer número en la que se vé a los “viejos” WildC.A.T.S. vivos… pero en el espacio.


La trama se divide en dos líneas: los “nuevos” WildC.A.T.S. comenzarán una guerra contra las bandas callejeras y los “viejos” llegan al “paraiso”, a su planeta natal, Khera.
En Khera las cosas no irán demasiado bien, las razas de Emp y Zealot están enfrentadas políticamente en el senado de Khera y quieren utilizar a los recién llegados para consolidar su poder; el resto de los WildC.A.T.S. descubren que no todo es tan bonito como parecía: Voodo – con genes daemonitas – es enviada a un zulo de refugiados daemonitas; Maul descubre que su raza es la nativa de Khera, que no viven en mejores condiciones que los daemonitas y que son la clave para dominar el senado de Khera y que están siendo utilizados por los kherubines; Warblade es el único que parece estar medianamente feliz, en el Gremio de Multiformes le enseñan a utilizar sus poderes de formas insospechadas; Spartan ha sido reactivado en un moderno cuerpo de androide y actúa como el guardaespaldas de Emp; y Void, que ni es kherana ni humana, se siente fuera de lugar e intenta mantener al grupo unido. Después de un atentado, los WildC.A.T.S. deciden regresar a la Tierra.
En la Tierra, la guerra de bandas no va demasiado bien y la forma de llevarla no hace demasiado feliz a Majestic que esperaba una lucha más limpia y todavía le gusta menos cuando descubre que Savant y TAO mantienen una “relación personal”. La guerra de bandas provoca dos cosas: problemas con Stormwatch – al menos con la parte alcoholizada del grupo – y que las bandas se unan para devolverles el golpe.
Cuando los “viejos” C.A.T.S. regresan a la Tierra… se separan debido a las tensiones producidas en Khera: Lord Emp y Voodo dejan el grupo y los demás siguen a Grifter y a los demás miembros del Team 7 hasta Gomorra (en uno de esos crossovers que no me apetece recordar porque no es el momento ni el lugar… ¿Fire from Heaven se llamaba?), allí Spartan descubre que su personalidad fue creada desde las bases cerebrales de John Colt y su personalidad sufre un vuelco, ha descubierto que es humano…
Las cosas no van mejor para los “nuevos” WildC.A.T.S., Alerta Roja deja el grupo por miedo al acoso al que le está sometiendo Ladytron que cree que son pareja… Con el regreso de los “viejos” WildC.A.T.S., las tensiones entre ambos grupos se disparan (ya sabéis, nuevos contra viejos, las formas de actuar unos y otros, etc) pero eso no impide que ambos grupos (apoyados por miembros de Stormwatch – pobre Fuji, por cierto -) se unan para terminar con la guerra… Una guerra de bandas provocada por TAO para hacerse con el control de las mismas.


La verdad es que es una muy buena historia, demuestra algo que Alan Moore ya me demostró en otra ocasión (el Violator vs Badrock) no hay personaje malo si no guionistas incapaces que no saben qué hacer con ellos, no es una obra maestra pero sí es un producto muy digno y muy por encima de lo que se había visto en la serie hasta ese momento, curiosamente, la historia se adapta perfectamente al crossover en el que se ve inmensa – quizás lo único que provoca es que se retrase un par de meses el final de su estancia en la serie -. En el apartado gráfico se produce un resultado irregular, más por el continuo cambio de dibujantes – la mayoría de ellos buenos dibujantes, grandes dibujantes – impidiendo una sensación de uniformidad durante la historia; el que más números dibuja es Travis Charest que realiza una gran labor en los números que dibuja.
Una buena historia, con un buen dibujo y en la que su mayor fallo – dejando a un lado el baile de dibujantes – es la ausencia de un artículo que introduzca a los personajes y su historia.

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