Lady Snowblood 2

Lady Snowblood 2

Guión: Kazuo Koike
Dibujo: Kazuo Kamimura
Tinta: Kazuo Kamimura
Color: Blanco y negro

Formato: 512 págs.

Precio: 19 euros

La sed de venganza de Osayo, una mujer que lo perdió todo a manos de cuatro indeseables, la lleva a quedarse embarazada en la prisión en la que debe acabar sus días para que su hijo pueda vengarla. La mujer muere en el parto, pero su hija Yuki se convierte en la mejor asesina de Japón, Lady Snowblood; en su corazón anida el deseo de venganza de su madre, y Yuki hará lo que sea para que el alma de Osayo descanse en paz…

Un nuevo trabajo de Kazuo Koike, autor de El lobo solitario y Asa el ejecutor, un manga ambientado en la época Meiji en el que Quentin Tarantino se basó para Kill Bill.

Y… se acabó. Siendo totalmente sinceros no creo que realmente valga los 38 euros que me ha costado. Ojo, no digo que sea mala, sólo que, visto lo visto, me parece un pelín caro… ¿Qué? No, no voy a decir lo que creo que debería haber costado, pero sí diré que 19 euros por tomo me ha parecido un poquito… excesivo.
Centrándonos en la historia… lo más flojo es el dibujo. Con un dibujo mejor podría ser uno de los referentes del cómic mundial… pero como el dibujo es negrita tan negrita flojo y el guión en algunos momentos se estira sin necesidad, pues… queda como una historia que está muy bien… “pero”.
De cualquier manera, se vé que Yuki – Lady Snowblood para los muy despistados – es un personaje con muchos más mátices de los esperados y, por ello, más complejo, no se queda solo en ser la “hija del Infierno”. Incluso hay momentos en los que parece que realiza los encargos para ayudar a la gente necesitada y no sólo para poder proseguir con su misión.
Hay muy buenos momentos: la resolución de la historia que comenzaba al final del tomo anterior; la parte centrada en la “cueva de la diosa” – la historia que la rodea me parece mala, pero ese es un gran momento -; la búsqueda del viejo escritor y como le convence de que escriba su historia; y también el “final” de la historia de Lady Snowblood y alguna más…
Pero también hay momentos estúpidos o directamente malos: la historia en el sanatorio y la de las fotografías comprometedoras… por poner un par de ejemplos.
Resumiendo: que no ha estado mal pero debería haber sido mucho mejor.

Nada más.

Aaaaaaaaaaaaadios