Mientras limpiaba mi habitación

Este lo escribí cuando, después de mudarme de casa, decidimos cambiar los muebles de mi habitación…

Por interés histórico lo mantengo tal cual (exceptuando las intros y despedidas de los 4 mensajes en los que fue publicado originalmente) fue escrito en la BBS…

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La Liga de Homers (la foto es nueva, ehh)

“Mientras limpiaba mi habitación, vaya coñazo el cambiar de muebles, he encontrado una serie de comentarios que había preparado para mi anterior y breve encontronazo con Fic, realizados para fic.comics, que tiempos aquellos ¿¿verdad??, cuando Antonio proponía votaciones sobre los cómics y personajes favoritos de cada uno y había gente que contestaba y todo, cuando Daniel y yo (¿por dónde andas a todo esto?, ¿Sigues en plan Vigilante, como rey de la mirandilla?) discutíamos sobre si Gwen Stacy había muerto de día o de noche (por cierto, sigo manteniendo la opinión de que fue de noche, no es por crear movidón, pero digo yo que sí se titulaba “La noche en que ella murió” será por algo…)

Bueno, pues como lo he encontrado, y tenía ganas de ponerlo en fic.comics… Pues allá voy, va a ir escrito tal y como lo encontré, de esa manera no me traicionaré a mí mismo tantos años después, empezamos:

Evidentemente, los comentarios que leerán a continuación son totalmente subjetivos, aunque he releído todos los cómics que voy a comentar (por cierto, he disfrutado como un enano haciéndolo), y sabiendo, que me he dejado muchas series, abiertas y limitadas, he reducido a dieciséis este primer número de comentarios, basados todos en DC (la casa madre de Superman y Batman), viendo que es de lo que menos habla la gente (AVISO: ya estoy preparando uno sobre Marvel y otro sobre Image, además de los que pueda seguir haciendo sobre DC, y, ¿por qué no?, de otras editoriales), a mi entender, DC es la más importante de las editoriales dedicadas a la publicación de cómics, al ser la que provoca la aparición de todas las demás, y basarse la mayor parte de los personajes creados con posterioridad en ellos. Sin enrrollarme más empiezo:

El Regreso del Señor de la Noche:

Frank Miller, Klaus Janson y Lynn Varley marcan la pauta para los años 80 y 90, el HEROE (sí, con mayúsculas) es llevado más allá del límite y consigue volver, acrecentando su leyenda, y enfrentándose a su enemigo más poderoso y “venciéndole”, ¿dejando? su vida en ello. Un Bruce Wayne que ha colgado su uniforme y se ha convertido en un playboy bebedor que arriesga su vida en carreras automovilísticas, el comisario Gordon que celebra la retirada de su compañero del alma, un Superman que trabaja para el Gobierno, Dos Caras y el Joker más dementes que nunca, Selina Kyle (Catwoman) como prostituta de lujo, los superhéroes retirados, Oliver Queen (Flecha Verde) manco y con ganas de vengarse de Superman por haberle cortado el brazo, una nueva Robin (mujer, por fin), Alfred, el batmóvil como nunca había sido visto, la Batcueva y la mansión Wayne destruidas…, este cómic lo tiene absolutamente todo: vida, muerte, condenación, redención… Insisto, lo tiene TODO. Posiblemente el mejor cómic sobre Batman.

La Broma Asesina:

Si el Regreso del Señor de la Noche es el mejor cómic sobre Batman, ¿cómo podemos definir este? Muy sencillo, como el mejor cómic escrito sobre la relación entre Batman y el Joker, el enfrentamiento definitivo entre ambos personajes (copiado hasta la saciedad con posterioridad), es el intento de ambos (sí, de ambos) por no acabar matándose mutuamente, y en un momento dado ambos parecen amigos, y van más allá de sus enfrentamientos, más allá de las muertes y heridas de los anteriores 50 años. En un momento determinado, cuando Batman podría matar al Joker, y nadie se hubiera extrañado de ello, viendo el desarrollo de la historia, con el comisario Gordon, al que han intentado volver loco y al que han dejado paralítica a su hija, consigue que Batman no mate al Joker y lo detenga en nombre de la justicia. Tanto el guión como el dibujo, a cargo de Alan Moore y Brian Bolland, respectivamente son espectaculares en la totalidad de su desarrollo y probablemente sean insuperables.

Arkham Asylum:

Este cómic, unidos a los dos anteriormente conectados, son la base del Batman que se conoce en la actualidad, muy lejos ya del Batman de la serie televisiva, aunque aprovecho para alabar a Adam West (el pobre no sabía donde se metía…). La narración gráfica de Dave McKean (en ningún caso lo llamaría dibujo) es perfecta para el guión de Grant Morrison. Este se desliza por los pasillos de Arkham y a la vez por la psique de Batman y de sus enemigos, nos enseña la locura existente en todos ellos y su transcurrir paralelo. Es la visión más profunda que se ha hecho de la mente caótica, en constante vorágine, pero totalmente blindada en su interior y demostrando que Batman sabe hacia donde se dirige.
Este no es un cómic cualquiera, esto es una novela gráfica, y lo es merecidamente.

Doom Patrol:

Pésima serie en su inicio, perpetrada en su dibujo por Erik Larsen (que mejoraría con posterioridad en series más adecuadas a su estilo), hasta que después de Invasión (se hablará de ella más adelante), fue relanzada con guiones del británico Grant Morrison, transformando la colección de un grupo en el que se basó la Patrulla X, al grupo más excéntrico e irreal reflejado en los cómics de ¿¿superhéroes??, enfrentándolos a una serie de enemigos extraños con las motivaciones más inesperadas. El dibujo de Case y Niberg refuerzan lo extraño de este cómic, cómic, por otra parte, francamente recomendable, ¿por qué?, entre otras cosas porque en los primeros números se enfrentan entre otros a Dios, Jack el destripador, y la Hermandad de Dada.”

Kingdom Come:

Kingdom Come es a Superman lo que el Regreso del Señor de la Noche fue a Batman, Mark Waid y Alex Ross hacen un repaso a todo el Universo DC desde sus inicios a su más lejano futuro, el desarrollo es similar al del Regreso, un Superman retirado recibe la visita de un viejo amigo que le pide que vuelva para arreglar el planeta que había abandonado con anterioridad. Sucesivas circunstancias le acercan al límite que había jurado que nunca cruzaría. La historia está llena de guiños para los lectores habituales de DC, y Waid muestra un total conocimiento del Universo DC, comparable e incluso superando el de Kurt Busiek en Marvels. Quizás lo más flojo de la historia sea su final, circunstancia habitual en este tipo de historias, pero merece y mucho la pena.

¿Qué le sucedió al Hombre del Mañana?:

Para mi gusto, esta es la mejor historia escrita sobre Superman, y los “culpables” son, por supuesto, Alan Moore y Curt Swan, uno de los mejores guionistas que ha tenido y el que mejor lo ha dibujado, porque aunque Byrne es Dios, nunca me he podido quitar el pensamiento, después de haber visto su primer dibujo de Superman, de ¿qué hace Reed Richards (Mr. Fantástico) con el traje de Superman?. La historia cuenta los últimos días del Hombre de Acero, cuando su mayor enemigo ¿acabó/acabará? con él. El desarrollo del guión es increíble y se ve apoyado por un gran dibujo. Moore se introduce en la mente y corazón de Superman y de sus personajes secundarios (no falta ninguno de ellos: Lois, Lana, Jimmy, Pete, Perry, etc…) revelando lo que Superman piensa de ellos y lo que ellos piensan sobre Superman. Es destacable también la aparición de una gran cantidad de los villanos clásicos de Superman empujados al asesinato y al suicidio por su mayor enemigo. La historia concluye con un guiño (que se convertirá con posterioridad en la marca de Superman) del guionista que deja una puerta abierta a la esperanza y a su posible vuelta.

Watchmen:

Si bien el Regreso del Señor de la Noche abre la puerta al “grim & grity” (personajes a los que no les importa matar, y de la peor manera posible, volviéndoles tan locos o más incluso que a los villanos a los que se enfrentan) en los cómics de superhéroes, esta historia abre la puerta al realismo en los mismos, este cómic es una obra maestra, lo cual complica enormemente la posibilidad de comentarla, el guión de Alan Moore es muy detallista e intenso en los 12 números que componen la serie, acompañados por artículos de prensa que refuerzan el realismo que preside en la totalidad de la obra. El dibujo de Dave Gibbons es aceptable, sin caer en los excesos. Los críticos lo definen como a “un dibujante mediocre que encontró aquí la obra de su vida”, pero es el dibujante más apropiado para una historia que no se puede imaginar sin él. La historia nos muestra un planeta Tierra en el que existen héroes enmascarados, pero únicamente uno de ellos tiene superpoderes y trabaja para el gobierno de los USA, “enfrentados” al hombre más inteligente del planeta.

Camelot 3000:

Mike W. Barr y Brian Bolland nos introducen en la leyenda artúrica, pero situada en el futuro. Un buen guión y un dibujo impresionante en calidad y en detalles nos muestran la Gran Bretaña (sobre todo) y la Tierra del año 3000, afectada por la invasión de una raza extraterrestre y el regreso del rey Arturo en el momento de mayor necesidad de Gran Bretaña, nos narran la búsqueda de su reina y de los caballeros de la Mesa Redonda, de Merlín, y, por supuesto, de Excalibur. Es una historia de fácil lectura, que deja un sabor agradable en el lector, tanto por el desarrollo del guión y de los personajes, por el dibujo, sobre todo por el dibujo, y por el desarrollo general de toda la obra.

El poder de Shazam:

Enésima revitalización del Capitán Marvel original, y, posiblemente, la mejor desde la original. Jerry Ordway, literalmente, se sale, tanto en guión como en el dibujo. Recupera a un personaje cuyos poderes son concedidos por dioses pertenecientes a muchos panteones distintos (griegos, romanos, egipcios y alguno que otro más), dotándole, quizás, por primera vez, de un origen sólido, rodeado de incógnitas, y dejando las puertas abiertas para una buena serie regular.
Ordway conocido por su larga etapa en Superman, tanto en guión como en dibujo, se muestra como un autor muy completo, algo que ya había demostrado con anterioridad, y que refuerza esta miniserie, alejando al personaje de ser una mera copia de Superman y empujándole a encontrar su propio sitio entre los héroes.

Crisis en tierras infinitas:

Después de cincuenta años de historia DC se encontraba con un ligero problema, durante esos cincuenta años se había intentado, sin lograrlo, el mantener cierta coordinación entre todas las colecciones, cosa normal, por otra parte, después de cincuenta años, se habían creado multitud de tierras en otras dimensiones paralelas en un intento de no eliminar a todos aquellos personajes que por uno u otro motivo habían sido retirados por haberse quedado anticuados o por haber sido comprados de otras editoriales.
Pues bien, Crisis fue el intento de DC de arreglar todo el desastre en el que se había convertido su editorial, en esta maxiserie, que afectó a la totalidad de sus colecciones, se cargaron 50 años de existencia de series como Superman y Batman y les dijeron a los coleccionistas que todos los cómics que se habían comprado hasta ese momento no valían para nada y que se encontraban fuera de la continuidad oficial de las diversas series, cosa, por supuesto, que no les hizo demasiado felices. Fue un buen intento de renovación, hasta que por diversas circunstancias se volvió a perder el control sobre la continuidad, debido entre otras cosas a que los propios guionistas tampoco les hacía mucha gracia que su trabajo anterior fuera tirado a la basura.
El trabajo de organizar todo este desaguisado recayó en los hombros de Marv Wolfman, cuyo guión se puede considerar como excelente, cayendo en pocos errores a pesar del inmenso lío que se encontró, y siendo capaz de definir a la totalidad de los personajes de DC en un par de líneas, escasas para muchos de ellos, debido a los cientos de personajes que participaban en la historia. El dibujo como no podía ser de otra forma, recayó en manos de George Pérez, que se encontraba en su mejor momento, reflejado en las multitudes y en los numerosos detalles que aparecen en cada página.

Legends:

La mejor forma de unir a los personajes de DC sin estropear sus colecciones. Partiendo de la idea de la destrucción de las leyendas de los héroes, la trama se desarrolla de manera desigual sirviendo esta serie como punto de partida para nuevas colecciones, como la Liga de la Justicia y el Escuadrón Suicida. John Ostrander (con posterioridad guionista del Escuadrón, del que deja su dirección bien planteada), Len Wein, John Byrne y Karl Kesel consiguen un buen resultado, pero de un nivel no peor que Crisis, sino distinto a la misma, con la cuál no podría mantener las comparaciones.

Millenium:

Esta serie fue realmente el inicio de una serie de macrosagas, que salvando contadas excepciones, pasaron con más pena que gloria. La excusa para esta saga fue la llegada del nuevo milenio a la Tierra, y la intención de los Guardianes de Oa, creadores de los Green Lantern Corps y de los Manhunters, los villanos de la historia, de crear unos seres superpoderosos que con su descendencia guiasen a los terrestres al siguiente milenio. Aunque la idea en sí no es mala, el conjunto de la historia es bastante lamentable. Olvidable.

Invasión:

Partiendo de la idea clásica de una invasión extraterrestre, nos encontramos a un, entonces, semi-desconocido Todd McFarlane (posterior creador de Spawn), que ya mostraba su obsesión por las capas amplias y gigantescas en las que basa su dibujo, espectacular pero con graves defectos, como comentario adicional diré que a pesar de ser la extensión de la serie de sólo tres números, no le dio tiempo a terminarla. La serie nos muestra una alianza entre razas alienígenas, que deciden atacar la Tierra por miedo al numeroso número de metahumanos que han surgido en ella durante toda su existencia y destruirlos.
La invasión empieza tomando los extraterrestres Australia como cabeza de playa y posicionándose estratégicamente en diversos lugares de la Tierra, el contraataque de los países de la Tierra unidos, encabezados por los superhéroes bajo el mando del Capitán Atom, cosa extraña, porque generalmente se pondrían bajo el mando de Superman. La historia acaba con la típica bomba que estalla y deja a la mayor parte de los héroes al borde de la muerte.
Después de leer esta serie es recomendable leer el número 90 de la Patrulla X, edición Forum, donde Claremont y, creo que Rob Liefeld, hacen una parodia de la totalidad de la serie, cachondeándose abiertamente de la misma.

Armageddon 2001:

Macrosaga que engloba una serie de especiales de las diferentes colecciones y que echa un vistazo al futuro del Universo DC, concretamente al año 2001, dónde un héroe se vuelve malvado y asesina al resto, haciéndose en el camino con el control de la Tierra. Un habitante del futuro retrocede en el tiempo con la intención de evitar los asesinatos y la posterior tiranía del héroe malvado, que le persigue al pasado para intentar evitarlo. La historia central de la serie queda en manos de Archie Goodwin, Dan Jurgens (famoso después por haber sido el hombre que mató a Superman) y Dick Giordano, quienes dirigen una trama bien llevada en los especiales que componen la saga, que al tratarse de números aparte de las colecciones no estropean el desarrollo de las mismas, siendo el resultado del resto de los especiales como poco irregular, con números aceptables y otros francamente malos.

Hora Cero:

Esta saga se realiza para arreglar los agujeros que se han ido produciendo con posterioridad a Crisis, sobre todo en lo que se refiere a Hawkman y a la Legión de Superhéroes, es el intento “definitivo” de “arreglar” el Universo DC, de manos de Dan Jurgens y Jerry Ordway, que crean una trama en la que, el héroe que, por supuesto, se vuelve malvado, vuelve al principio del tiempo para arreglar todas aquellas cosas que consideraba erróneas.
La historia sirvió como un nuevo punto de inicio para el Universo DC. En ella se originó la costumbre de cambiar la numeración incluyendo números anteriores al inicio de la colección, en este caso el número 0, y en los casos de Marvel, por ejemplo, el -1 o el 1 y ½.

Underworld: Mundo criminal:

Esta es una excelente saga de Mark Waid (espléndido guión) y Howard Porter (espectacular dibujo), en la que, utilizando al Demonio, bueno, a uno de ellos, Nerón concretamente, renuevan a todos aquellos villanos que habían quedado ridículos y desfasados con el paso del tiempo, actualizándolos, mejorando sus poderes, uniformes y concepto a cambio de sus almas, esto afecta también a algunos héroes que ven cumplidos sus deseos más profundos. Todo esto sirve como excusa a Nerón para intentar conseguir el alma más pura del Universo DC, que a pesar de lo que podáis pensar no es la de Superman. No es una serie imprescindible, pero es una compra que no se lamenta.

Volveré con más comentarios sobre DC, Marvel o Image, o cualquier otra editorial de menor importancia pero sobre la cual me apetezca escribir.

Bueno, pues tras varios años, al final he conseguido poner lo que había escrito hace tantos años, pufffff, que ha gusto me he quedado, ahora, si os interesa que siga o no, si queréis hacer comentarios sobre alguna de estas series u otras, ya es cosa vuestra, yo prometo responder a lo que se comente.

¿ Y cómo están las cosas ahora? (Recordad, esto lo escribí en el 2003, más o menos)

Pues las cosas siguen más o menos igual, Frank Miller ha vuelto para hacer la segunda parte del Regreso del Señor de la Noche, el DK2, que ni por asomo se acerca a la calidad del original; La Broma Asesina y Arkham Asylum han sido copiados muchas veces, pero claro, ninguna se ha acercado a las originales; La Doom Patrol ha vuelto a ser relanzada después del cierre de su anterior colección, con un guionista competente, que sin llegar a ser Grant Morrison, se defiende, pero el dibujante es capaz de cargarse el sólo la colección, así que… para ser benévolo con ella, diré que es flojita.

Superman después del megacrossover del año pasado ha cambiado su símbolo rojo y amarillo por uno nuevo rojo y negro, como el que llevaba en Kingdom Come, aunque parece que en Septiembre volverá al clásico de toda la vida, y parece que DC ha optado por convertir Kingdom Come como el futuro oficial de sus personajes, sobre todo después de destruir Kansas…

Alan Moore, por desgracia no ha vuelto a escribir nada para DC, debido a unos problemillas monetarios que tuvo con ellos, por suerte, no ha retomado Watchmen para hacer una continuación de la misma, ni tampoco lo ha hecho DC, en una decisión que les honra, a pesar de que saben que cualquier cosa que apareciese sobre Watchmen se vendería como rosquillas.

Shazam o el Capitán Marvel, tuvo colección propia, la cerraron, y es un secreto a voces que se está preparando un relanzamiento de la misma, bajo una nueva dirección, ¿James Robinson tal vez? Ojalá.

Brian Bolland últimamente sólo se dedica a hacer portadas y no ha vuelto a coger una colección regular, y Mike W. Barr se ha dedicado a hacer tres novelas gráficas de Batman y Ras’ Al Ghul en formato grande.

En lo que respecta a los crossovers, bien gracias, como mínimo uno al año, aunque este último año creo que por lo menos ya ha habido tres, aunque ya no tienen la obligación de seguirlos, simplemente con nombrarlos aunque sea en una línea del tebeo ya aparece el logo en la portada y todos felices, los editores porque aparece el logotipo del crossover en la portada, y los guionistas porque nadie les obliga a utilizarlos (bueno, tienen que nombrarlos por lo menos, pero no es mucho, ¿no?)

En la actualidad aunque el crossover anual es prácticamente obligatorio en todas las colecciones, se estila mucho más el cruce entre colecciones que rodeen a un determinado personaje, por ejemplo, Batman, además de sus tres o cuatro colecciones propias, tiene una serie de spin-offs (series surgidas con personajes secundarios de las principales), como pueden ser Robin, Azrael, Nightwing, Catwoman o Birds of Prey, que engloban una trama común para todos los personajes demostrando que siguen relacionadas entre sí.”

En serio, está escrito hace más de dos años, aunque fuese en esa época cuando apareció en la BBS actual… Sniff, sniff, que recuerdos…

Nada más.

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaadios

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