Ya sé, ya sé…

…que les prometí el repaso de las películas que había visto para hoy, pero me ha sido imposible por cuestiones de tiempo.
La verdad es que no ha sido por cuestiones de tiempo.
Les cuento.
Cuando estuve en Murcia fuimos a celebrar con los padres y las hermanas de Laura (Sonia a la que ya conocen y María quien no creo que tarde mucho en crearse un blog) el cumpleaños de la susodicha comiendo el domingo en un restaurante llamado ¿Campoverde? (creo que era así, si no que me corrija alguna de ellas) y después de comer fuimos a un centro comercial que estaba abierto llamado Dos Mares (aunque siempre lo llamo Dos Hermanas por alguna razón que no alcanzo a comprender), en fín… En el Centro Comercial Dos Mares había un Eroski (vuelvo a creer que era un Eroski) en el que, entre otras cosas (por ejemplo, no tenían ni gota de azucar, ni pan Bimbo, ni alguna cosa más) tenían dvd’s a precios rebajados (5’99, 6’99 u 8’99 euros) y otros no tan rebajados (los más recientes), pues bien, aprovechando la compra de un par de dvdeses a precios rebajados decidí comprar también Resident Evil: Apocalipsis dado que ya tenía la primera Resident Evil y así hacer la parejita…
Cuál sería mi sorpresa al llegar a Coruña y descubrir, cuando empecé a vaciar la maleta (que, por cierto, se ha roto, parece que la presión no es una buena forma de cerrar una maleta…) y a colocar los dvdeses en su sitio correspondiente (los tengo ordenados alfabéticamente) encontrar, o mejor dicho, no encontrar Resident Evil en su sitio (lo “mejor” es que estaba el hueco de la misma). Cuando les pregunté a mis familiares por la película, negaron todo conocimiento y dijeron que nadie había cogido ninguna película mientras estaba fuera (cosa que era falsa, porque encontré tres películas que habían dejado sin colocar después de verlas porque no sabían donde iban… sí, hace nada dije que estaban ordenadas alfabéticamente) y que nadie había entrado en mi habitación desde que yo me había ido (cosa que también era falsa, porque mi hermana usa todos (o casi) los días el ordenador, ordenador que curiosamente está situado en mi habitación).
Pues bien, como alguno de ustedes habrá supuesto ya, a lo que me dediqué durante la tarde de ayer (eso sí, después de ir a dar un paseo bastante largo y comprarme El gran libro del Manga de un tal Alfóns Moliné) fue a buscar por el resto de mi habitación Resident Evil, llegando a la conclusión de que, una de dos, o nunca la he tenido o alguien la tomó prestada y se “olvidó” de devolverla (creo recordar que mi cuñado la había cogido para verla antes de ver la segunda parte, pero no puedo asegurarlo). Por lo que he tomado una decisión, voy a hacer fichas de préstamo de películas, en talonarios duplicados con papel copiativo (ya saben, de esos en los que se escribe en la hoja superior y se copia a la vez en la segunda hoja), en los que aparezca el nombre de la película prestada, el nombre de quien se la lleva, la fecha de prestamo de la película y la fecha de devolución de la misma…
Lo sé, lo sé, parece una posición muy rata, pero coño, parece que es necesario…

Y voy a cambiar de tema que este está empezando a ser un poco cargante, además, yo venía a hablarles de manga…

Si no me equivoco, ayer les dije que no había leído ningún cómic durante mis vacaciones, pues me he dado cuenta de que no es cierto, me he leído los 4 tomos que han salido de Maison Ikkoku y, justo antes de salir de viaje, había terminado con Akira y Adolf, así que…

Maison Ikkoku de Rumiko Takahashi

Serie cuyo anime se vio en España con el nombre de Juliette Je t’aime (sin comentarios XD). La historia trata sobre una pensión compuesta por unos vecinos bastante especiales y sobre la relación entre Yusaku Godai, un estudiante universitario de no muy buen nivel (sus vecinos le llaman “El Cateado”) y la nueva administradora de la pensión, Kyoko Otonashi (una joven viuda que intenta huir de la presión de sus padres para que se case de nuevo). Godai se enamora perdidamente de ella pero tiene dos problemas: su capacidad para meter la pata y sus vecinos, una colección de personajes de lo más variado: la señora Ichinose (digamos que tiene un ligero problemilla con el alcohol) y su hijo Kentaro (el más normal de toda la pensión), quienes dicen vivir con su marido/padre aunque nadie lo ha visto nunca; Kikusendai Yotsuya (vecino de Godai del que se desconoce su ocupación y que se dedica a abrir boquetes en la pared de la habitación de Godai para poder espiar a la vecina de al lado);y Akemi Roppongi (camarera, bebedora y sin ningún tipo de pudor, se pasa el 90% del tiempo que está en la pensión paseando de un lado a otro en camisón), que se dedican a hacerle la vida imposible a Godai. Aparecen más personajes: Shun Mikata (un profesor de tenis rival de Godai con Kyoko), Kozue Nanao (la ¿novia? de Godai), los padres de Kyoko y, sobre todo, la abuela de Godai que “ayudará” a su nieto de una forma bastante especial…
La serie es buenísima, tienes risas aseguradas en casi todas las páginas y sólo son 10 números, pero tengo un problema con ella, y es que me he enterado del final, con lo cual pierde parte de su gracia… :'(

El Caminante de Jiro Taniguchi

La historia, mejor dicho, las historias que componen este manga editado por Ponent Mon tratan sobre un caminante que, en su tiempo libre, se dedica a recorrer su barrio paseando y fijándose en los pequeños detalles que nunca tenemos tiempo de observar al tener que ir corriendo de un lado para otro. El protagonista (del que no conocemos casi nada durante sus paseos, sabemos que está casado y que tiene un perro, pero no sabemos ni siquiera su nombre) se dedica a pasear disfrutando de su barrio, se tumba debajo de un árbol, trepa a otro para ayudar a unos niños a recuperar una cometa, contempla el amanecer y, en definitiva, se toma su tiempo para disfrutar de las cosas…

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El Olmo del Caúcaso y otras historias de Jiro Taniguchi

Esta es una colección de ocho historias cortas e independientes, adaptando relatos de Uzumi . La primera, que da el título al tomo, El Olmo del Caúcaso, trata sobre un pensionista que se muda a una nueva casa y, después de pasar una vida sin tener problemas con sus vecinos, recibe sus quejas por las hojas que un viejo olmo deja caer sobre sus casas en otoño; en El caballo blanco de madera, un matrimonio tiene que cuidar de su nieta mientras su hija intenta iniciar una nueva vida; Reencuentro trata sobre un padre que, después de haberse divorciado de su mujer años atrás, tiene la oportunidad de ver a su hija de nuevo; La vida de mi hermano nos cuenta la visita de un hombre que va a visitar a su hermano de 68 años que sigue trabajando y se niega a irse a vivir con sus hijos; en El paraguas, una mujer recuerda lo dura que fue su vida trás el divorcio de sus padres; Los alrededores del museo trata sobre el amor que llega cuando ya no lo esperas; Atravesando el bosque nos cuenta el intento de dos hermanos muy jovenes de encontrar a su perra; y en Su pueblo natal se narra las dificultades que sufre una mujer francesa casada con un japonés y que se niega a abandonar el país de su marido a pesar de desconocer el idioma y no ser muy bien vista por la familia del mismo. La verdad, me gustaría leer las historias de Uzumi porque, si la adaptación es así, ¡¡cómo deben ser las historias originales!!

Akira de Katsuhiro Otomo

Aunque la historia es de sobras conocida por todo el mundo… A principios de los años 80, un nuevo tipo de bomba destruye Tokio, 38 años después, la ciudad de Neo-Tokio ha sido construida encima de sus restos. Nos encontramos con un futuro apocalíptico, con numerosas bandas de motoristas, experimentos genéticos, intervenciones militares y demás. Por si alguien ha visto la película y no ha leído el manga. Las lineas generales son similares, pero el manga es como la película multiplicado por 10, es decir, mucho mejor. La lectura del manga es muy recomendable (diría que incluso más que la propia película) y, para mí, te llena mucho más que la película. La diferencia básica entre el manga y la película es una cosilla que se refiere al personaje que da título a ambas (y que no les voy a contar para que lo descubran ustedes mismos).

Adolf de Osamu Tezuka

Creo que ya lo había comentado un poco por encima, concretamente, creo que sólo llevaba tres tomos leídos cuando había hablado de ella. Una vez que he terminado de leerla (hace tiempo ya), debo decir, que es de lo mejorcito que he leído en mucho tiempo. Dejando a un lado la premisa por la que se mueve la trama (lo siento, voy a seguir sin decirlo, ya sé que se descubre en el primer tomo, pero no se lo voy a fastidiar yo), las relaciones entre los personajes (amor, amistad, odio y todas las que se les ocurran) le dan un gran realismo a la historia y la hacen, todavía, más interesante (si eso es posible, claro). Es una historia que se cuenta en casi cincuenta años y Tezuka no se casa con nadie, muestra una crítica al nazismo (que es donde se centra la mayor parte de la historia) y al apoyo japonés al mismo, cuando se traslada a Israel critica las acciones de los judíos y todo ello contado a través de Toge (un pupas al que le va pasando de todo durante los cincuenta años, pero, quien, finalmente, es el último que queda en pie para contarlo todo) y sus relaciones con los tres Adolf. De verdad, es una obra digna de leerse, luego que le pueda gustar a todo el mundo o no es muy relativo, por ejemplo, los dibujos de Toge (en ocasiones) son muy exagerados (cuando llora le salen dos fuentes de los ojos, cuando corre parece que se le alargan las piernas) pero una vez que te acostumbras deja de molestarte (aunque no se olvide uno de ello). Resumiendo, que es una muy buena historia, pero… Igual no le gusta a todo el mundo, probablemente, parte de su fama se deba a que es la última (o una de las últimas) historias realizadas por Tezuka y claro…

Y creo que, por hoy, ya es suficiente, así que…

Nada más.

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadios

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