[Fanfic] Pide un Deseo

Como veréis estoy escribiendo un Fanfic de mi personaje en Naruto. La historia ya la tenía pensada desde hace meses pero hasta ahora no he tenido tiempo de ponerme con ella.
Y bueno la pongo por aquí por si a alguien le interesa. Si recibo comentarios diciendo que la vais a seguir leyendo, la seguiré poniendo por aquí. Si no, dejaré de ponerla en este blog y la seguiré pasando a la gente que le interesa como he hecho hasta ahora. Que conste que no es una amenaza :D Si no que no la voy a poner aquí y molestarme en hacerlo, si nadie la va a leer.
No la he puesto antes porque quería reformar estos dos capítulos a los definitivos, que son estos. Así que sí, Eugenio leelos que los he cambiado un poco. Si alguien quiere hacer una critica constructiva será bien recibida.
Ahh!!! Aviso: Tiene derechos de autor, si veo algo raro por ahí no dudaré ni un segundo en utilizarlos.
Que disfruteis :)

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Capítulo1

Todo estaba en silencio, no se escuchaba nada, ni el aire mover las hojas del bosque, ni el sonido de la noche. No se escuchaba nada.
Parecía que no había ocurrido una tragedia hacía pocas horas, pero Siskis sabía que había pasado, irremediablemente había sucedido.
En un momento u otro tenía que ocurrir, ella lo tenía claro. Pero había sido demasiado pronto. Todavía no se creía que “ellos” se hubieran atrevido a hacerlo, todos sabían que era injusto, o por lo menos, deberían saberlo.

Siskis estaba dentro de la cabaña, que estaba toda revuelta, tirada en el suelo entre los restos de lo que un día fue su hogar, mirando hacia las estrellas, puesto que “ellos” habían entrado por el techo destrozándolo todo. Pero eso no importaba, ya nada tenía sentido. Todo había acabado.

Pasaban las horas y Siskis seguía sin reaccionar, pero sus lágrimas empapaban su cuello y parte de su ropa.

La bandana cayó de su cintura al moverse un poco. La miró fijamente con los ojos llenos de rabia, soltó un gruñido y la cogió enfurecida para tirarla nuevamente. Sonó el metal contra el suelo y gritó con voz rencorosa:

-¡¡No me sirves de nada!! ¡¿Me escuchas?! ¡De nada!

Se levantó rápidamente para empujar los pocos muebles que quedaban en pie al suelo.

- ¿Para qué quiero un trozo de tela con un estúpido símbolo grabado en metal? ¡No me haces ser más fuerte! ¡No vales para nada! ¡Solamente me recuerdas lo baka que soy!

Salió furiosa de la cabaña, y al dar un portazo, las paredes cayeron penosamente, con un sonido que le dolió en lo más profundo. Siskis le dirigió una única mirada, y se adentró en la espesura del bosque, tratando de recomponerse de la ira que le provocaba ahora esa maldita bandana.

El sol sobresalía por entre las copas de lo árboles, y los tenues rayos del amanecer empezaron a iluminar lentamente las lágrimas que de nuevo brotaban de los ojos de Siskis. Se encontraba en lo alto de un árbol, sentada, abrazando sus piernas y apoyando la cabeza en ellas. Cada vez que se encontraba mal, iba a su árbol favorito. Parecía ser el árbol más anciano de todos los que había alrededor por las heridas que presentaba su tronco, grueso como una cabaña, producidas por el paso del tiempo. No era una buena ninja, si no habría impedido lo que ocurrió la noche anterior. Pero al menos recordaba que era capaz de subir a un árbol sin matarse en el intento. Muchas horas de sufrido entrenamiento habían sido el precio por saber cómo mantener el chakra necesario en sus pies para subir a la copa de los árboles.
Siempre le había reconfortado subirse allí arriba, la brisa rozaba todo su cuerpo, y ella, cerrando los ojos, creía sentir la caricia de una mano ajena.
De repente levantó la mirada y miró hacia el sol, con un brillo en sus ojos violetas que nunca había tenido. Algo había cambiado en su interior.

Capítulo2

Había pasado poco más de un mes desde que se produjo la tragedia y Siskis todavía no se había atrevido a volver al lugar dónde había ocurrido. Durante ese tiempo, había estado deambulando por el denso bosque, evitando el pequeño claro dónde se hallaba su hogar.
Una mañana decidió que había llegado el momento de dar el primer paso para empezar a reconstruir su vida, y de paso, su casa.
Se pasaba las horas arrastrando maderas y levantando las paredes caídas. Le dolía mucho mover cada pieza, le traía demasiados recuerdos. No quería pensar, hacerlo le dolía aún más pero no tenía otra opción que hacerlo, y sabía que si no empezaba ese día, nunca lo haría. Así que seguía con su tarea.
Giró parte de una mesa que estaba en lo que antes era el comedor, y vio allí debajo resplandecer algo metálico, se acercó y pudo ver su bandana.
Estaba sucia y aplastada, ni siquiera recordaba que la había tirado y pisoteado. Al agacharse para recogerla recordó por qué lo había hecho… la tiró de nuevo muy lejos. No quería volver a ver el símbolo de Konoha cerca suya. Pero no lloraría, no. Eso le daría mucho placer a “esos” hombres. No se permitiría el lujo de hacerlo.

-Veo que te avergüenzas de llevar esa bandana, Siskis.

Siskis se asustó de escuchar esa voz tan profunda a sus espaldas. No había oído acercarse a nadie. Ningún ser humano se había acercado nunca a esos territorios excepto “ellos”. No giró la cabeza, simplemente notó las piernas masculinas cerca de ella, por detrás. Tan cerca que se dejó caer para sentir su contacto. Al hacerlo pudo respirar con normalidad otra vez, sentirlo otra vez la tranquilizaba, y por primera vez en mucho tiempo pudo cerrar los ojos sin sentir temor.

De repente se levantó violentamente y se alejó todo lo posible de él, dándole la espalda y sin mirarlo en ningún momento.

-Vete, Tsuyumaru-Kun.
-Como quieras. Pero recuerda que volveré a por ti.

Y cuando Siskis se dio la vuelta, su silueta había desaparecido entre una nube blanca.

-Ya has vuelto, cara amorfa.

Él la miró un instante para saber quién le había hablado, aunque no tenía por qué. Sólo había una persona que le llamaba así desde hacía muchos años.

-Y veo que tú no has perdido el tiempo en venir a molestar- Le respondió Tsuyumaru.
-Ahora en serio ¿dónde has estado todo este tiempo?
-Tenía algo que resolver. ¿Me acompañas a comer ramen?
-Claro.

Ambos caminaban juntos tranquilamente, sin hablar. Llegaron a la tienda y se sentaron a esperar a que les sirvieran el esperado ramen. Ella se quedó mirándolo, lo notaba extraño. Normalmente ya habría hablado o por lo menos no estaría mirando a un punto indefinido.

-Te veo preocupado, ¿ha pasado algo?
-¿Qué tendría que pasar, Kaku?
-No te veía tan distraído desde que ella se fue…

Tsuyumaru la miró a los ojos sin contestar.

-Sé que no te gusta hablar de Siskis, pero es la verdad. Estás como en trance ¡ni que la hubieses visto!

Se levantó de golpe de la silla, y se alejó de la tienda mientras decía.

-Me voy, tengo que ver al Hokage para decirle que he vuelto.
-¡Espera! Ni siquiera te has comi… Kuso… no debería haber hablado de ella.

La piernas le llevaban hacia dónde sabía que podría encontrar al Hokage-Sama, pero no era él quien les ordenaba caminar. Caminaba por inercia, su cuerpo volvía a estar en Konoha, pero su mente se había quedado mucho kilómetros atrás. Tenía que pensar en un plan para hacerla volver, no podía simplemente cruzarse de brazos y quedarse esperando a que ella volviera, porque no vendría por propia voluntad. Ella era así… ¡plof!

-¡Baka! Mira por dónde vas.

Tsuyumaru reaccionó y se apartó al ver que había “atropellado” al mejor amigo del Hokage, Uchiha Sasuke, un ninja bastante serio y orgulloso. Sasuke siguió andando rumiando varios improperios, dejando a Tsuyumaru en mitad del pasillo. Vio como Sasuke doblaba una esquina, y al darse la vuelta para reiniciar su camino, se dio cuenta de que ya se encontraba ante la puerta del despacho del Hokage. Llamó y una vocecilla desde el interior le respondió que podía pasar. Al entrar vio a Hyuuga Hinata en el escritorio detrás de un montón de papeles dónde debería estar su marido.
Naruto-Sama en cambio, estaba al lado de la ventana contemplando las montañas dónde se veían los desgastados rostros esculpidos en piedra de todos los Hokages que habían gobernado la villa de Konoha.

-¡Has vuelto Tsuyumaru!
-Hokage-Sama, estoy de vuelta y quiero una nueva misión.

Naruto-Sama lo miró con aire de chico travieso y empezó a reírse. Al fin y al cabo, aún conservaba su característico sentido del humor desde adolescente.

-Jijijiji ¡Me encanta cuando me llaman así!.-Gritó con entusiasmo.
-Naruto… –Dijo Hinata desde detrás del montón de papeles…
-Umm… Dices que una misión… Pero mirándote bien no sé si estás en condiciones de una misión… ¿Qué dices Hinata?
-Algo pasa en su interior, lo puedo notar en sus ojos.-Dijo la vocecilla de Hinata.

Naruto se quedó mirando a Hinata… ¡cuánto había cambiado en todos esos años! Recordaba que hacía mucho tiempo ella se sentía un estorbo en la lucha, pensaba que no servía para eso. En gran parte la culpa era de su primo, Hyuuga Neji, mejor que ella en prácticamente todo, no en vano era un genio. Pero eso no era del todo cierto, ella se esforzó, desarrolló una técnica propia, y su padre llegó a estar orgulloso de que su hija se valiera por sí misma. Ahora Hinata era muy necesaria, sobre todo para Naruto. Aunque ella seguía hablando en un tono muy tímido, Naruto se sentía también muy orgulloso de ella. Por su parte Hinata seguía viendo en Naruto el ejemplo a seguir, y tenían una relación que se había ido fraguándo poco a poco y con mucho cariño.
Se escuchó una tos fingida por parte de Tsuyumaru, algo cansado, puesto que Hinata y Naruto se habían quedado embobados mirándose sin decir nada. Se sentía algo incómodo con aquel ambiente tan… familiar.

-Lo siento.- Dijo Naruto.
– Necesito una nueva misión, Hokage. – repitió de nuevo Tsuyumaru con voz seria.

-¿Qué ha pasado durante el tiempo que has estado fuera?.- Preguntó Hinata.
-…
-Sé que ha pasado algo. Puedes hablar.-Dijo la morena.
-La he encontrado.
-Lo sabía.-Dijo Hinata.
-¡¿Qué?! ¡No sé de qué estáis hablando!.-Dijo el irritado Rubio.

Hinata se rió por lo bajo.

-A Siskis, Naruto. ¿Te acuerdas de ella?.-El Rubio asintió recordando toda la historia. O al menos haciendo como si la supiera- Y no quiere volver ¿me equivoco?
– No, pero necesito hacer algo para que vuelva. Tiene que volver… y no sé qué es lo que debo hacer. – Tsuyumaru se quejaba con una cara bastante triste.
-Utiliza su propia historia para que lo haga.-Sugirió Naruto.
-¿Y cómo voy a hacer eso si no la sé?
-Je, eso tiene arreglo ¿no, Hinata?.- Respondió guiñando un ojo misteriosamente.

[Continuará...]

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9 pensamientos en “[Fanfic] Pide un Deseo

  1. wenas…oie xfa continualo que me parecio interesante…aunque no entendi muxo al principio por los nuevos personajes…pero se ve ke va a ser muy bueno…xfi continualo ^^

  2. wenas…oie xfa continualo que me parecio interesante…aunque no entendi muxo al principio por los nuevos personajes…pero se ve ke va a ser muy bueno…xfi continualo que quiero saver que sigue ^^

  3. aaaa porfa continualo que kiero saver que le sigue e me parecio muy interesante…tan buenos los nuevos personajes!!

    continuuualo xfaxfaxfaxfa

    otro dia me paso por aki para ver si ya lo seguiste^^

    xfa aslooo!!

  4. esta muy bn es interesante pasare por aki de bed en kuando para ver si as puesto mas.
    posdata: sige poniendolo esta muy bn.

  5. me a gustado esta muy bn, me pasare de ved en kuando para ber si aun lo kontinuas.
    pos:esta muy bn sige poniendolo

  6. vaya, te esta quedando genial, ademas que escribes muy bien n//n. Prosiguelo en cuanto puedas!!!
    oye… y no se tu pero que tranten a naruto de “naruto-sama” suena raro… pero me encanta n///////n!!!!!!!

  7. me gusta tu fic lleva un buen comienzo aunque no he tenido la oportunidad de leerlo todo pero espero q lo pueda leer pronto. se q t va a qdar bien y suena bien naruto-sama ne??

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